Bombay, Twitter y el periodismo

La primera noche de los atentados de Bombay mi primer impulso fue entrar en Twitter. Ya tenía encendida la tele y el bombardeo de imágenes en CNN, con cinco cámaras simultáneas, hacía casi imposible saber lo que pasaba. Los medios digitales iban por detrás de la televisión, limitados como todo el mundo por la falta de información confirmada. Wikipedia iba informando pero despacio y nadie confirmaba nada.

Pero Twitter ha dado el salto. Referencias a textos, fotos y vídeos realizados por testigos a muy pocos metros del desastre obtenían legitimidad precisamente por eso, por lo cerca que estaban de la tragedia.

Lo fascinante del fenómeno no es que los ciudadanos se pusieran a contar lo que veían para compartirlo con extraños en internet (yo misma fui escribiendo mensajes cortos con lo que veía en televisión o traduciendo lo que decían otros usuarios), sino cómo lo contaban: referencias a fuentes, énfasis en información no confirmada, muchas impresiones personales, muchos links…

Si los medios de comunicación terminan por filtrar la información, Twitter es lo contrario. El lector construye su propio filtro a través de los usuarios que decide “seguir” bien sea por su fiabilidad, confianza en ellos o porque los conozca personalmente. Pero la semana pasada muy pocos se conocían entre sí, y aún así Twitter vio como se disparaba el número de mensajes por minuto. Unos segundos más y los mensajes sobre Bombay se te acumulaban: había que reiniciar la búsqueda, te esperaban cientos más para leer.

El lado mas triste de este avance es que también sirvió a los terroristas para saber lo que pasaba fuera, algo que debe hacernos reflexionar. Los medios de comunciación ya saben que en determinadas ocasiones no se debe aportar información ni imágenes, sobre todo en directo, de la localización de fuerzas armadas… pero en Internet se nos olvidó.

Related Posts with Thumbnails

No Comments

Leave a Reply

Your email is never shared.Required fields are marked *