Por CRISTINA F. PEREDA
El Congreso de Estados Unidos ha aprobado el plan de estímulo económico propuesto por Barack Obama: hasta 819.000 millones de dólares a repartir entre recortes para las familias e inversiones en pequeños negocios y programas sociales, de educación y de salud durante dos años.
Lo único que no ha conseguido Obama son los votos de los congresistas republicanos, quienes se han mostrado unánimes en su rechazo a un plan que, para ellos, no contiene suficientes recortes tributarios. Además, Obama ha perdido los votos de once demócratas, pero la amplia mayoría obtenida en las elecciones (275 demócratas frente a 178 diputados republicanos) ha servido para que el proyecto de ley pase ahora al Senado.
Para celebrar este primer paso, Obama ha invitado a varios congresistas que han trabajado en las negociaciones estos últimos días a tomar una copa en la Casa Blanca. La invitación también ha sido extendida a senadores republicanos a los que el presidente tendrá que convencer si quiere repetir este éxito la semana próxima.
El presidente se ha dado prisa en celebrar este triunfo ya que el proyecto de ley puede sufrir importantes modificaciones la semana que viene. Los senadores demócratas no sólo tienen que convencer a los republicanos sino también a algunos de sus compañeros de partido todavía reticentes con el plan.
El brindis por el plan económico no ha sido el único paso peculiar que ha dado el presidente esta semana. Después de reunirse con líderes de grandes empresas afectadas por la crisis, Obama se presentó en el Capitolio para ver en persona a los congresistas republicanos que más han peleado contra este proyecto de ley, tratando de ejemplificar su promesa de que estaba dispuesto a hablar con todos para lograr el consenso.
Obama confía en crear o salvar tres millones de trabajos
Tras la votación el presidente ha emitido un comunicado en el que, quizás pensando en las próximas negociaciones, asegura que el plan “creará o salvará tres millones de puestos de trabajo en los próximos años”.
El plan diseñado para estimular la economía norteamericana después de perder otro medio millón de empleos, incluye inversiones en infraestructuras, energías alternativas, ayudas para el desempleo y para gobiernos locales. Además, los demócratas han logrado sacar adelante una sección especial destinada a ayudas a la educación y atención sanitaria a los más necesitados.
Por otra parte, el presidente ha anunciado el lanzamiento de la página recovery.gov, “un esfuerzo sin precedentes” donde los ciudadanos podrán seguir al detalle “dónde se ha invertido el dinero de sus impuestos”, según apunta la web. El equipo presidencial invita a los ciudadanos a volver a visitarla una vez aprobado el proyecto de ley. Como pronto, esto no ocurrirá antes del 13 de febrero.
Articulo para soitu.es




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