Los norteamericanos inventaron el “social networking” el trabajo de las relaciones sociales, hacer contactos, intercambiar tarjetas de negocio, etc. El Desayuno Nacional de Oración es uno de los pocos eventos que dan un toque religioso a una de las oportunidades que tiene el Presidente de Estados Unidos. La ocasión es todavía mejor para su invitado de turno, quien tiene el privilegio hablar ante una audiencia de más de 3.000 personalidades de la política, economía, del estamento militar e incluso de gobiernos extranjeros y empresas de comunicación.
El Desayuno Nacional de Oración se celebra desde hace más de 50 años en Estados Unidos y siempre cuenta con la presencia de una personalidad, a nivel nacional o internacional, a la que el Presidente quiere dar un reconocimiento o, como en el caso del presidente español, presentárselo a la sociedad norteamericana. Barack Obama introdujo ayer a José Luis Rodríguez Zapatero como su “querido amigo”. La invitación es una palmada en la espalda tanto al presidente como a todos los invitados que le acompañaban en la capital estadounidense.
Los medios estadounidenses se han hecho eco de la llamada al “civismo” de Obama y de la condena de éste a un proyecto de ley que prohibe la homosexualidad en Uganda. No hay menciones a Zapatero más allá del detalle de los invitados principales porque el protagonismo se lo ha llevado la misteriosa organización que ampara este evento a nivel nacional, La Familia. El mismo día que llegaba Zapatero, se descubría que La Familia apoyaba la polémica ley en Uganda. Entre invitaciones a cancelar su presencia en el desayuno, Obama prefirió asistir y condenar el proyecto legal.
Rodríguez Zapatero se quedó sin un sólo párrafo dedicado a la importancia de su paso por Washington, pero puede que alguna de las reuniones a las que asistió ayer jueves den sus frutos en el futuro. Según informa el Washington Post, el presidente español visitó ayer por la tarde la sede de este diario, donde se reunió con el consejo editorial. Si esta reunión le interesa más al Gobierno español que a los seis invitados del presidente -la mitad del total- que están relacionados con grandes grupos de comunicación, tendrán que decirlo los asistentes.
Por parte del Washington Post, uno de los columnistas presentes destacaba ayer la “confusión” de Rodríguez Zapatero ante el sistema de salud estadounidense: “Lo que no entiendo es por qué el coste de los cuidados es tan alto en relación con el PIB y por qué la cobertura es tan limitada,” manifestó Rodríguez Zapatero, calificando este aspecto del sistema estadounidense como “un problema básico” del mismo. En un plano secundario quedó el desplante de Obama a la Unión Europea y la presidencia española, que en esta orilla del atlántico los medios han interpretado como una reacción del presidente ante la falta de agenda concreta y el desconcierto que inspira el liderazgo de la UE, con cuatro presidentes.
Zapatero no enfadó a nadie con su respuesta: “Obama tiene la puerta abierta en Europa”, cita el Washington Post. “Hay una actitud muy positiva. No deberíamos estar pensando en lo que Obama puede hacer por nosotros, sino en lo que nosotros podemos hacer por Obama”.
De momento, es el presidente estadounidense el que le ha abierto la puerta al español. El socialista estuvo presente en otras reuniones, convirtiéndose en ponente estrella en el Atlantic Council, un Think Tank progresista que celebra esta semana sus “Series de Liderazgo Global” y quería contar con la presencia del español. Antes había compartido la comida con la Cámara de Comercio de los Estados Unidos, la mayor federación de empresas de todo el mundo. Si los asistentes habían consultado las noticias sobre España antes de entrar en la reunión, puede que a Zapatero le haya costado el doble convencerles de los beneficios de invertir en nuestro país.
En el extranjero nos sorprende una celebración como el Desayuno Nacional de Oración. A unos por la oración y a otros por el desayuno “nacional”. Pero el título no debería engañar a nadie. El evento al que fue invitado Zapatero es una versión a gran escala del “social networking”. La Familia organiza reuniones durante toda una semana y en grupos reducidos para establecer relaciones en función de sus intereses. Es ahí donde el invitado de honor, el presidente español en este caso, puede sacar mayor tajada a dos días en Washington.
Aunque los titulares se hayan apartado del presidente español, puede que le interese más el abrazo, lejos de las cámaras, de personalidades influyentes de la sociedad norteamericana.
Artículo para El Confidencial




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