¿Estamos arruinando los hábitos de lectura de la audiencia?

Cuando aterrizas en Twitter lees los mensajes de principio a fin. Incluso pinchas en los links, rendido a la curiosidad. Empiezas a añadir usuarios sin parar, con esa esperanza egoísta de sumar seguidores. Al tiempo te olvidas de esto, dejas de consultar todos los links que publican otros usuarios, y comienzas a leer la lista de mensajes en diagonal. Buscas palabras clave, usuarios a los que siempre lees, y a otra cosa.

El tiempo que pasan los lectores de medios de comunicación online ha caído en picado coincidiendo con el número de cosas que podemos hacer en internet. Leemos noticias a la vez que comentamos en Facebook, vemos las últimas fotos colgadas en la red, la cascada de Twitter nos distrae como fondo de pantalla y quizás hasta tengamos la televisión puesta. Los más expertos en esto que llaman multitasking o multitarea hasta hablarán al mismo tiempo con otra persona.

El pasado mes de febrero la cadena de televisión pública estadounidense PBS emitió un documental llamado Digital Nation. Más allá de la influencia de internet en la sociedad, Digital Nation se centra en cómo el tiempo que pasamos en la red está cambiando desde las relaciones sociales hasta nuestros hábitos de lectura. Dos años antes habían entrevistado a varios adolescentes nativos de internet. Uno de ellos confesaba con cierto orgullo que no recordaba cuándo había leído su último libro. Cuando uno de sus profesores exigía que leyera una obra, leía extractos o resúmenes en internet. “Leí Romeo y Julieta en cinco minutos”, dice ante la cámara. Los profesores, en respuesta, adoptan sus clases para que toda la lectura se haga dentro del aula.



Muchos de los investigadores que entrevistó la PBS para contar cómo cambian los hábitos de lectura y capacidad de comprensión de los jóvenes escriben este cuatrimestre en el especial de Nieman Reports. Casualidad o no, el informe de este verano está dedicado a lo que estos jóvenes pueden enseñar a los periodistas sobre cómo presentar la información.

Tenemos algo en común con esos profesores que empiezan a usar pantallas táctiles en clases de arte, los directores de escuela que dan un portátil a cada alumno para mejorar los resultados -y lo consiguen- o la profesora del MIT que ha asumido que los estudiantes consultarán Facebook durante sus clases como 10 años antes leían el periódico en la última fila.

Se acabó el tiempo de presentar nuestro trabajo como si el lector se sentara ante el ordenador del mismo modo que dedica el desayuno, o la sobremesa, al periódico. Se acabó el momento de las páginas estáticas y terminadas. Lejos queda el día de los textos sin links, sin recomendaciones, sin comentarios, sin oportunidad de participación. Llegaron las páginas con widgets, galerías de fotos, vídeos empotrados y toda clase de elementos que, por un lado, completan la información y, por otro, se convierten cada uno en la oportunidad perfecta para abandonar la lectura. ¿Estamos arruinando los hábitos de lectura de la audiencia?

Para el escritor Clifford Nass, “la fragmentación de artículos en la red es una concesión clara a los lectores que más practican la multitarea“.

La queja ante la llegada del iPad fue unánime entre los seguidores de Apple. Se repitió con el lanzamiento de iPhone 4. “No es multitarea“. Hacer varias cosas a la vez es un hábito ya establecido entre los consumidores más jóvenes. La rapidez del entorno digital nos ha arrastrado a todos y, aunque los más jóvenes pueden hacer hasta seis cosas a la vez -los estudios demuestran que, en comparación, los adultos se quedan en cuatro tareas simultáneas- ya no podemos olvidar que quien nos lee, está haciendo algo más al mismo tiempo.

El informe del Instituto Nieman de Harvard pone al servicio de los periodistas la opinión de psicólogos, neurólogos y antropólogos cuyo trabajo sirve para mejorar el modo en que presentamos la información. Especialmente interesante es la reflexión de la antropóloga Mizuko Ito sobre la primera generación que jugó con Pokémon, el videojuego social de Nintendo. En Estados Unidos, son el grupo de población que se gradúa este verano en la universidad. No quieren leer periódicos o sentarse delante de la televisión, sino participar en ellos como participaban activamente en los videojuegos. Se encuentra más cómodo en las redes sociales y que huye de cualquier página estática, cualquier texto cerrado, cualquier elemento que no pueda compartir ni comentar después de leerlo. Y hacen que repunte el tiempo de visita a los medios cuando llegan desde redes sociales porque confían en la opinión de sus amigos.

El reto de los periodistas ante esta nueva audiencia está en hacer que participen y compartan el material, eso sí, después de leer el texto entero. ¿Ideas?

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4 Comments

  • Angel Méndez wrote:

    Excelente artículo. Te sigo desde Eskup y me gusta lo que escribes e investigas :)

  • Gracias Ángel, ya nos seguimos mutuamente!

  • Idea: la gente quiere participar, pero los lugares de éxito están saturados de comentarios. Premiar a los q más y mejor info aporten al comentar.
    Con créditos de suscripción a medios de pago, por ejemplo.

    Además, un buen comentarista seguro q se lee todo el texto.

  • Me gusta la idea de los créditos por suscripción, no la he visto todavía por ahí. Estoy de acuerdo contigo además, creo que los buenos comentaristas leen el texto o ven el vídeo completo. Sin argumentos no hay un buen comentario…
    Un abrazo!

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