Archive for the ‘United States’ Category

¿Es un artículo sin links menos transparente?

Wednesday, March 10th, 2010

El pasado 17 de febrero un periodista del New York Times se vio obligado a dimitir tras ser acusado de plagio. Zachary Kouwe trabajaba para la sección de negocios del Times y colaboraba en el blog DealBook. Entre los errores que cometió estuvo el de no atribuir algunas informaciones a las fuentes originales aunque según el mismo Kouwe, nunca ocurrió de forma intencionada.

Esta es también la defensa que hizo el Times en su disculpa a los lectores, alegando que Kouwe había acumulado información en los archivos del ordenador y que, a la hora de publicar la noticia, no distinguió entre el contenido que él mismo había creado anteriormente y la documentación aportada por otros.

"Si no puedes imaginar a nadie poniendo un link a lo que vas a escribir, no lo escribas". Jeff Jarvis. Foto: Will Lion on Flickr

Sin embargo, estos días la polémica ha ido un poco más allá. Periodistas como Matthew Ingram de GigaOm argumentan que los errores de Kouwe podían haberse evitado con algo muy sencillo: añadir un link. Glynnis MacNicol, de Mediaite.com se pregunta si “el New York Times piensa que está por encima del valor de los links”. La consecuencia ha sido una interesante conversación en Twitter (via @niemanlab) entre Felix Salmon, periodista de Reuters y autor del artículo “Blogueros con fobia a los links en el New York Times y el Wall Street Journal” y Patrick LaForge, editor del NYTimes.

Según declaraciones del mismo Kouwe al New York Observer, “dada la velocidad del trabajo, miraba a varios teletipos y los copiaba en nuestro sistema de edición; después contrastaba esos datos con mi propio trabajo para asegurarme que eran correctos. No es como una pieza de investigación. Es algo que viene de una nota de prensa, un informe de beneficios, un documento legal”.

Tanto Matthew Ingram como Felix Salmon están de acuerdo en que “la velocidad del trabajo” apuntada por Kouwe no debe terminar con el estandar de veracidad y atribución de la información, algo que un simple link hubiera solucionado. Pero Salmon añade:

“Las grandes publicaciones, cuando contratan a gente para que escriba sus blogs, normalmente contratan a gente sin experiencia escribiendo un blog -algo que es tan equivocado como peligroso. Algunos periodistas son buenos blogueros, la mayoría no. Así que en vez de asumir que has encontrado a uno que es la excepción, ¿por qué no hacer que esa experiencia previa sea un requisito para el puesto?”

En la conversación mantenida a través de Twitter, Salmon le pregunta al editor del NYTimes si el error de Kouwe fue, en parte, negarse a poner links a las fuentes originales. Para LaForge, los blogs consisten en moderar todo lo que pasa en tiempo real, frente a artículos o noticias, que son “más selectivos y reflexivos”. “Esto puede significar más o menos links. Depende”, contestó Patrick LaForge.

La política de links del New York Times especifica que sólo se publicarán cuando sean “relevantes a la noticia publicada [como debería serlo la fuente original] o porque la compañía u organización mencionada tiene un acuerdo con el medio para que aparezca un hipervínculo con su nombre. Si es relevante a la información, entonces la decisión es de los editores”.

Como muestra el caso de Kouwe, los editores no siempre miden con la misma vara los blogs que las noticias.

El ejemplo de DealBook contrasta con el trabajo de otros blogs del New York Times, como The Lede, que modera contenido de noticias internacionales basándose en la agregación de links y contenido de otros medios. En casos como las revueltas en Irán o los terremotos de Chile y Haití, el trabajo de Robert Mackey es una referencia. Y el valor de The Lede radica en eso, en que es un punto de partida en el que informarse, obtener el contexto de la noticia y profundizar gracias a los links.

Ya hace tiempo que los diarios digitales aprendieron que su versión online debe ser algo más que el volcado de las noticias del periódico combinado con algunas notas de agencia para cubrir la última hora. Las redes sociales les han obligado a entender que compartir y recomendar es parte de la experiencia de los usuarios  con el medio. Lo más justo sería que los medios y los periodistas convirtieran el hecho de compartir en algo esencial de su trabajo: desde dentro de la noticia.

El desafío de informar con profundidad y en directo

Tuesday, March 9th, 2010

Casi todos los medios digitales han demostrado ya que pueden emitir un evento en directo y combinar vídeo con comentarios de lectores y expertos gracias a widgets de Twitter o Facebook. Los comentarios extienden la noticia. Las reacciones de los lectores pueden ayudar a los periodistas que presten atención a saber por dónde continuar la información. Pero en el caso de los eventos en directo, extender la noticia no significa profundizar en ella. Ese es un trabajo que debe hacerse antes del directo.

Así lo demostró la semana pasada la Sunlight Foundation, una organización de Washington destinada a la asistencia a los periodistas mediante técnicas de investigación por ordenador. No tienen la fuerza de un medio de comunicación, pero dieron una lección importante durante la cumbre para la reforma sanitaria organizada por Obama en la Casa Blanca. Su retransmisión a través de internet se ganó tantos elogios que la Sunlight Foundation ha explicado en su blog cómo lo hicieron y cuál fue la clave: el trabajo durante la semana anterior a la reunión.

“Nuestra intención era dar contexto en tiempo real a las afirmaciones hechas por los políticos y hacerlo utilizando datos del gobierno. Queríamos dejar que los números hicieran algo más que simplemente lo que hablaran los políticos”, explica Jack Brewer en el blog de Sunlight Foundation.

Retransmisión de la Sunlight Foundation

Los elementos elegidos fueron los más básicos: pantalla de vídeo empotrada gracias al código compartido por la Casa Blanca (a partir de ahora todos los vídeos se podrán “empotrar” en blogs y páginas web) junto al hilo de comentarios en directo. El valor añadido: la Sunlight Foundation destinó a 6 reporteros durante la semana anterior para recabar datos sobre cada uno de los participantes en la reunión. Investigaron desde sus vínculos con aseguradoras médicas o la industria farmacéutica hasta declaraciones previas sobre los asuntos del debate.

Gracias a este trabajo, los periodistas de Sunlight fueron ofreciendo links a gráficos, tablas y textos relacionados con cada uno de los políticos que intervinieron. La información aparecía en directo. La noticia se extendía gracias a los comentarios y los periodistas profundizaban añadiendo información a lo que pasaba cada minuto.

En un esfuerzo similar, el New York Times fue cambiando la portada el domingo por la noche durante la entrega de los Oscars. Un menú con las cinco categorías reinas combinaba fotografías con vídeos de cada uno de los candidatos. Cada vez que se entregaba uno de estos premios, el mosaico quedaba dedicado al ganador.

Menu interactivo en la portada del NYTimes.com

La Sunlight Foundation demostró que no hace falta el potencial ni los recursos del New York Times para añadir profundidad a una retransmisión en directo. Hacen falta ideas claras y voluntad de llevarlas a cabo. Los medios no hacen más que mirarse unos a otros para averiguar quién acierta la pregunta mágica: cómo ofrecer información de profundidad, con calidad, en internet y en directo. Resultó que la respuesta estaba fuera de un medio de comunicación.

Para un análisis completo de la experiencia del usuario en retransmisiones en directo, recomiendo este artículo de David Johnson en Poynter que también analiza el trabajo de Sunlight Foundation.

Vancouver 2010: Juegos Olímpicos y Sociales

Thursday, February 18th, 2010

Como el fanático seguidor de Perdidos que no entra en Twitter para que nadie le desvele lo que pasó en el úlitmo episodio antes de verlo, algunos fans de los juegos se quejan por tener que esperar a la NBC para ver competiciones de las que medio mundo ya conoce el resultado.

Los Juegos Olímpicos de Pekín pusieron de manifiesto en Estados Unidos que las exclusivas de televisión para emitir los eventos empiezan a tener poco sentido. La diferencia horaria con China obligaba a retransmitir las competiciones con casi 12 horas de retraso para ajustarlas al horario de máxima audiencia en Estados Unidos. La NBC, cadena con la exclusiva, logró permiso del Comité Olímpico Internacional para bloquear los vídeos de cualquier medio online extranjero. Aunque quisieras ver la llegada a meta de un corredor, tenías que conformarte con los titulares, el texto y las fotos -el mismo problema existe durante los juegos de Vancouver.

No es sólo una cuestión de diferencias horarias. La inversión de la NBC en estos Juegos está hipotecada a retransmitir lo más interesante en horario de máxima audiencia para rentabilizar la publicidad, aunque los americanos sepan que su estrella ya ha ganado.

El verano de 2008 consolidó el uso de las redes sociales en Estados Unidos gracias a las elecciones presidenciales. La diferencia horaria con China impidió que los americanos comentaran eventos deportivos en las redes, pero los Juegos de Invierno en Vancouver pueden marcar un punto y aparte para la NBC o cualquier cadena que quiera retransmitirlos en exclusiva.

Los dos años que pasan entre la edición de los juegos de invierno y los de verano marcan como una grieta la ruptura de la audiencia con la televisión. Muchos todavía quieren la magia del directo. Y ésta no se la transmite su locutor de siempre, la voz que narra la tensión del descenso, el riesgo del supergigante, o el sacrificio de los competidores de fondo. Ahora viene de locutores anónimos que llenan de mayúsculas y exclamaciones sus mensajes en Twitter. O quizás mejor, de los atletas después de un entrenamiento o nada más bajar del podio.

La misma organización de los Juegos comparte vídeos y mensajes en redes sociales desde que arrancó el primer relevo de la antorcha olímpica. Ahora narra en directo en Twitter y Facebook los resultados de los eventos.

Gráfico interactivo de NBC

Gráfico interactivo de NBC

La NBC sabe que no puede vivir de la franja horaria de más audiencia y por eso ha dedicado una página en su edición digital para clasificar todos los mensajes que llegan en tiempo real hablando de eventos en Vancouver. El gráfico interactivo es sencillo e incluye una sección con los mensajes enviados a Twitter por los atletas.

Antes del comienzo de los juegos saltaron las alarmas en Estados Unidos. A falta de grandes estrellas que enganchen a la audiencia, la NBC podía haber hecho una inversión condenada a las pérdidas. Los Juegos de invierno no tienen las misas cifras de audiencia que los de verano y, a falta de una estrella que cree expectativas entre el público, la NBC parece haberse volcado a las redes sociales para que los usuarios vuelvan más tarde, pero eso sí, para sentarse ante la televisión.

Y desde el sillón, puede que vuelvan a compartir en Twitter, Facebook, Buzz o en su blog lo que acaban de ver. Volverán a las redes, alimentando el hilo de mensajes sobre cada uno de los eventos. Si hay un acontecimiento internacional con un gran sentido de comunidad son los Juegos Olímpicos. Los usuarios ya lo han arrastrado a las redes sociales y los medios empiezan a asomarse. En dos años, Londres demostrará si este nuevo aspecto en la cobertura de unos Juegos ha venido para quedarse.

Nueva York está triste

Tuesday, February 16th, 2010

No le faltan turistas ni consumidores hambrientos por caminar en medio de Times Square.
No le faltan hippies en Brooklyn ni estudiantes en Washington Square.
Le sobran ojeras, y no precisamente de fiesta.
Le sobran la crisis y los cupones de comida.
Con ellos sobreviven uno de cada cinco neoyorquinos. Eso grita un autobús.

Me escapo a Nueva York cada pocos meses y la inyección de vida en sus calles, comparado con la burocrática Washington, se apaga cada vez más. Siguen las luces, el sol de mentira entre los rascacielos y las huidas por las aceras. Pero la cruel jungla de Manhattan oscurece con los meses. El sueño se detiene, el viento gélido corta las calles. Parece que, por una vez, la cuidad sí que duerme.

Nueva York está triste

Empire State, NYC - CFPereda

Otra tormenta de nieve

Tuesday, February 9th, 2010

Dicen que este año apenas ha llegado nieve al norte del país y en estados como Vermont se quejan de que el invierno blanco se ha quedado en DC. Esta noche llega más nieve, mientras el ruido de sirenas de policía y ambulancia ha dejado paso al gimoteo de los motores de coches y camiones, atrapados entre hielo y nieve a medio deshacer.

Ni rastro de Zapatero en los medios estadounidenses

Friday, February 5th, 2010

Los norteamericanos inventaron el “social networking” el trabajo de las relaciones sociales, hacer contactos, intercambiar tarjetas de negocio, etc. El Desayuno Nacional de Oración es uno de los pocos eventos que dan un toque religioso a una de las oportunidades que tiene el Presidente de Estados Unidos. La ocasión es todavía mejor para su invitado de turno, quien tiene el privilegio hablar ante una audiencia de más de 3.000 personalidades de la política, economía, del estamento militar e incluso de gobiernos extranjeros y empresas de comunicación.

El Desayuno Nacional de Oración se celebra desde hace más de 50 años en Estados Unidos y siempre cuenta con la presencia de una personalidad, a nivel nacional o internacional, a la que el Presidente quiere dar un reconocimiento o, como en el caso del presidente español, presentárselo a la sociedad norteamericana. Barack Obama introdujo ayer a José Luis Rodríguez Zapatero como su “querido amigo”. La invitación es una palmada en la espalda tanto al presidente como a todos los invitados que le acompañaban en la capital estadounidense.

Los medios estadounidenses se han hecho eco de la llamada al “civismo” de Obama y de la condena de éste a un proyecto de ley que prohibe la homosexualidad en Uganda. No hay menciones a Zapatero más allá del detalle de los invitados principales porque el protagonismo se lo ha llevado la misteriosa organización que ampara este evento a nivel nacional, La Familia. El mismo día que llegaba Zapatero, se descubría que La Familia apoyaba la polémica ley en Uganda. Entre invitaciones a cancelar su presencia en el desayuno, Obama prefirió asistir y condenar el proyecto legal.

Rodríguez Zapatero se quedó sin un sólo párrafo dedicado a la importancia de su paso por Washington, pero puede que alguna de las reuniones a las que asistió ayer jueves den sus frutos en el futuro. Según informa el Washington Post, el presidente español visitó ayer por la tarde la sede de este diario, donde se reunió con el consejo editorial. Si esta reunión le interesa más al Gobierno español que a los seis invitados del presidente -la mitad del total- que están relacionados con grandes grupos de comunicación, tendrán que decirlo los asistentes.

Por parte del Washington Post, uno de los columnistas presentes destacaba ayer la “confusión” de Rodríguez Zapatero ante el sistema de salud estadounidense: “Lo que no entiendo es por qué el coste de los cuidados es tan alto en relación con el PIB y por qué la cobertura es tan limitada,” manifestó Rodríguez Zapatero, calificando este aspecto del sistema estadounidense como “un problema básico” del mismo. En un plano secundario quedó el desplante de Obama a la Unión Europea y la presidencia española, que en esta orilla del atlántico los medios han interpretado como una reacción del presidente ante la falta de agenda concreta y el desconcierto que inspira el liderazgo de la UE, con cuatro presidentes.

Zapatero no enfadó a nadie con su respuesta: “Obama tiene la puerta abierta en Europa”, cita el Washington Post. “Hay una actitud muy positiva. No deberíamos estar pensando en lo que Obama puede hacer por nosotros, sino en lo que nosotros podemos hacer por Obama”.

De momento, es el presidente estadounidense el que le ha abierto la puerta al español. El socialista estuvo presente en otras reuniones, convirtiéndose en ponente estrella en el Atlantic Council, un Think Tank progresista que celebra esta semana sus “Series de Liderazgo Global” y quería contar con la presencia del español. Antes había compartido la comida con la Cámara de Comercio de los Estados Unidos, la mayor federación de empresas de todo el mundo. Si los asistentes habían consultado las noticias sobre España antes de entrar en la reunión, puede que a Zapatero le haya costado el doble convencerles de los beneficios de invertir en nuestro país.

En el extranjero nos sorprende una celebración como el Desayuno Nacional de Oración. A unos por la oración y a otros por el desayuno “nacional”. Pero el título no debería engañar a nadie. El evento al que fue invitado Zapatero es una versión a gran escala del “social networking”. La Familia organiza reuniones durante toda una semana y en grupos reducidos para establecer relaciones en función de sus intereses. Es ahí donde el invitado de honor, el presidente español en este caso, puede sacar mayor tajada a dos días en Washington.

Aunque los titulares se hayan apartado del presidente español, puede que le interese más el abrazo, lejos de las cámaras, de personalidades influyentes de la sociedad norteamericana.

Artículo para El Confidencial

Un terremoto oportuno para la imagen de Estados Unidos

Monday, January 25th, 2010

Haití no es Nueva Orleáns después del Huracán Katrina. Haití no pertenece a Estados Unidos. Pero la respuesta norteamericana a las consecuencias del terremoto bien podría equipararse a la que daría el gobierno de Obama ante cualquier catástrofe dentro de su territorio. O la que muchos exigieron a Bush tras el paso del huracán en 2005. Desde la donación inmediata de 100 millones de dólares a las promesas casi diarias de que Estados Unidos no abandonará a Haití una vez terminadas las labores de rescate y emergencia, Obama parece mirar a Haití como un estado más. Y los medios americanos así lo contaron: “Haití, en todos los sentidos, se convirtió en el estado número 51 el martes a las 4.53h de la tarde con el terremoto”, publicaba la revista Time bajo el título El ejército americano en Haití: Una invasión compasiva.

Una semana antes de que la tierra sacudiera Haití, Hillary Clinton comparecía en Washington para hablar sobre USAID, la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos. USAID es una agencia con el orgullo herido, atrapada entre la falta de fondos para ayudas y acusaciones de que las últimas respuestas en el tsunami de 2004 y los terremotos en China en 2008 no fueron suficientes. Una semana antes de la catástrofe, la Secretaria de Estado norteamericana anunciaba reformas en USAID para convertirla en un ejemplo a nivel internacional.

Pero el despliegue de ayuda no se ha visto con los mismos ojos dentro y fuera de Estados Unidos. Para los americanos, empujados por el lenguaje de los medios de comunicación, el ejército y los marines han dejado de imponer su imagen más dura para dedicarse a entregar agua y comida. Aunque vayan armados. En el extranjero, sobran las preguntas sobre por qué hacían falta 10.000 efectivos del ejército, un buque y la guardia costera mientras Haití clamaba por personal sanitario y medicamentos.

Algunos editoriales defendieron que el terremoto en Haití no pone tanto a prueba a Estados Unidos como a Obama. Es la oportunidad de cumplir otra de sus promesas: que no dejarán sólo a ningún país o pueblo necesitado. Y de rebote, la posibilidad de mejorar la imagen de Estados Unidos en el extranjero. Pero Obama respondió igual que Bush durante Katrina. Cuando el estadio de Nueva Orleáns quedaba atestado de desplazados por el huracán a finales de Agosto de 2005 y los servicios de emergencia de Louisiana fallaron, Bush envió al personal de Blackwater, la agencia privada de seguridad que después manchó su nombre en Irak.

El diario Los Ángeles Times ha descrito el despliegue de medios de comunicación en Puerto Príncipe como el mayor desde el tsunami en Asia en 2004. Y parecieron trabajar al unísono. Mientras las televisiones estadounidenses mostraban imágenes de haitianos arañando el cemento para rescatar a familiares, los titulares dictaban la preocupación sobre la seguridad. A ningún locutor le chirriaba ese rótulo hablando del peligro en las calles de Puerto Príncipe, cuando su voz acompañaba escenas de heridos, desplazados, huérfanos y haitianos solidarios con desconocidos bajo los escombros. Las cámaras de la CNN tardaron varios días en encontrar escenas de gente en busca de comida entre los cascotes de los supermercados. Para entonces, la llegada de miles de marines parecía obedecer el dictado de los titulares: “La seguridad se convierte en la preocupación número uno”.

Un artículo de la revista online Slate titulado “Por qué Estados Unidos se centró en la seguridad en vez de ayudar a los haitianos” concluía la semana pasada que cualquier respuesta a esta pregunta es negativa para los americanos. O bien Estados Unidos tiene intereses en el país caribeño que sólo el tiempo va a revelar, “o no importa de qué color sea nuestro presidente. Incluso cuando esté haciendo las cosas bien, el gobierno americano puede ser racista y, aún en una operación civil y puramente burocrática, salvajemente cruel”.

Los rostros de los haitianos pidiendo ayuda han recordado a muchos a las víctimas afroamericanas de Katrina. Los mismos que se quejaron por el lenguaje utilizado en función del color de las víctimas del huracán Katrina -el adjetivo de saqueador siempre acompañaba a los afroamericanos, los blancos eran víctimas-, se preguntan estos días por qué después del tsunami en Asia o el terremoto en China los titulares no nombraron problemas de seguridad.

Las televisiones norteamericanas se dieron prisa por retratar a los marines como guardianes de la ayuda. Para apoyar esta teoría, todos los días llegaban imágenes del mismo rincón comercial de la ciudad. Grupos de haitianos escalando entre los escombros para conseguir cualquier cosa. Comida o una caja de cartón. Algo que pudieran vender. Los reporteros norteamericanos a veces tuvieron suerte y hasta encontraban imágenes de la policía intentando hacerse con el control. La estrella de la CNN Anderson Cooper (en sus peores cifras de audiencia antes de aterrizar en Puerto Príncipe) se topa con un adolescente desorientado. Le acaba de caer una pedrada en la cabeza. La imagen de Cooper llevando al joven ensangrentado hasta otra esquina alimenta el horario de la CNN durante toda la tarde.

En España Francisco Perejil nos contaba que para encontrar escenas como esta, bastaba con ir al mismo cruce de calles donde antes estaba la actividad comercial. En Estados Unidos nadie confesó que repetían localización a diario.

Las imágenes de Haití llegaban con los nombres y apellidos que los norteamericanos nunca ponen a sus víctimas nacionales. Sean soldados o civiles, sus heridas nunca llegan a la pantalla de televisión ni a las páginas de un periódico. Las de los haitianos aparecían después de dos mensajes. Uno, la advertencia de que podían herir la sensibilidad de algunos televidentes. Y dos, que los medios se veían obligados a mostrarlas porque “esa es la realidad ahora mismo”. Si los norteamericanos necesitaban ver el terremoto en directo desde dentro de un orfanato, esos 15 segundos de gritos en la oscuridad, o si de verdad hacía falta poner el micrófono del reportero de la CNN entre los escombros para escuchar a las víctimas pidiendo ayuda, no lo sabemos.

Este fin de semana los defensores del lector del New York Times y Washington Post dedicaron una columna a justificar el uso de estas imágenes. Para el Times, “resultó duro mirar algunas imágenes de sufrimiento y muerte, pero era imposible no publicarlas”. En el Washington Post, sin embargo, reconocen que los lectores esperaban ese tipo de imágenes, “pero no estaban preparados para ver durante días una representación tan gráfica de la muerte”.

Puede que sin esas imágenes no hubieran llegado millones de dólares a través de mensajes de texto. Aunque, seguramente, sin cada uno de esos fotogramas dedicado a una víctima el argumento de que el ejército estaba allí para ayudar no sería sostenible.

Rebecca Solnit, autora del libro “Un Paraíso Construido en el Infierno” sobre Nueva Orléans después de Katrina, estudia la reacción de las autoridades en catástrofes naturales. Según Solnit, desde el terremoto de San Francisco en 1906 las autoridades y las leyes que les amparan están más preocupados por la propiedad que por las vidas humanas. “En casos de emergencia”, escribe Solnit, “la gente puede y de hecho acaba muriendo por esas prioridades. O son disparados por pequeños robos o por robos imaginarios. Los medios no sólo empujan estos resultados sino que casi de forma repetitiva prepara el camino para que se dé esta reacción”.

Con ayuda de los medios o no, Estados Unidos ha conseguido crear una imagen de salvador en Haití. Sólo los marines podían garantizar la entrega de ayuda, por eso la custodiaron en el aeropuerto de la capital durante días, mientras las organizaciones internacionales en el terreno se quedaban sin palabras para explicar que necesitaban la entrada de personal sanitario y medicamentos. Sólo los marines podían garantizar la seguridad de aquellos que entregarían las botellas de agua y raciones de comida. Por eso esperaron los haitianos.

En casa, Obama ha vendido el mejor ejemplo de su prometida diplomacia humanitaria, la de la compasión y el diálogo. La compasión llegó en forma de dólares, buques y soldados. El diálogo aterrizó con Hillary Clinton, quien se sentó junto a René Préval, presidente de Haití. No hubo imágenes de Clinton sobrevolando la zona de la catástrofe en helicóptero. Llegó, escuchó y se marchó.

En el terreno, quedan los marines sin fecha de regreso.

Artículo para Periodismo Humano

El final de internet tal y como lo conocemos

Tuesday, January 12th, 2010

A partir de la reflexión de Dan Gillmor en su blog Mediactive.

El fin de internet” es el título del libro de Jonathan Zittrain que ha inspirado a Gillmor, experto en medios digitales y periodismo ciudadano, a explicarnos por qué internet está cambiando.  Todo está relacionado con los últimos eventos tecnológicos: Nexus One, el teléfono de Google, su ordenador con sistema operativo propio, el Kindle de Amazon o el esperado tablet que llegará en unas semanas de la mano de Apple.

Ilustración del New York Times

Ilustración del New York Times que valió una lluvia de críticas por hacerle un favor a Apple

El primer aviso fue la retirada del título 1984 de Orwell de la biblioteca de Amazon y la potestad de ésta empresa para borrarlo de los dispositivos de los clientes que ya habían pagado por este libro. El segundo es la pelea que mantienen en la sombra los desarrolladores de aplicaciones para iPhone contra Apple. La principal acusación es la censura de Apple de determinadas aplicaciones, muchas veces sin explicar a sus autores por qué no pueden vender el programa que ya han creado. El silencio alrededor de todo esto es tal que un artículo del New York Times sobre las maravillas del mercado de aplicaciones de Apple (Gráfico de GigaOm) se ganó una oleada de mensajes en foros y redes sociales por haber obviado lo imprescindible, que Apple no es una compañía perfecta.

Para Gillmor, estos hechos nos alertan del camino que puede tomar la red. No será cuestión de censuras impuestas por los gobiernos ni el precio de la conexión. Tampoco será el control en manos de las empresas que nos garantizan el acceso, gracias a la recopilación de datos que les proporcionamos como clientes. La barrera la impone el dispositivo que utilizamos para acceder a la red. Amazon puede borrar tus archivos, Apple decide qué programas puedes instalar en su teléfono, LG decide que sólo en sus televisores podrás hacer llamadas por video conferencia con Skype…

¿Qué es lo que tenemos? Pregunta Gillmor. Puede que pronto dejemos de ser dueños de internet. Seremos dueños de un teléfono u ordenador que nos deje acceder a la red, pero si el fabricante quiere condicionar cómo lo hacemos, será el dueño de nuestra navegación desde el momento de nuestra compra.

El iPhone ya sólo nos deja navegar a través de Safari, recuerda Gillmor.

“No se trata sólo de tu derecho a leer y utilizar los medios de comunicación como quieras. También es el modo en que podrás publicar tus creaciones en un futuro”, escribe Gillmor. “Si crees en la libertad de expresión, deberías estar preocupado por las tendencias que vemos llegar”.

En Estados Unidos, las compañías proveedoras del acceso a internet empiezan a mostrarse cómplices con esta situación. Hace unas semanas hablábamos del impacto que puede tener en la neutralidad de la red la compra de la cadena NBC por parte de Comcast. Obama sorprendió con su apoyo a una ley que garantizará dicha neutralidad, pero la batalla entre lobbies y congresistas es una de muchas que se libran en silencio, lejos de la atención de los medios. Sólo despertarán cuando llegue el resultado. Mientras, seguimos dedicando minutos y párrafos a la llegada de nuevos juguetes, cómplices de los rumores lanzados por las mismas empresas y sin ganas de explicar el cambio.

Nos obsesionamos con Google, y puede que la amenaza venga por otro sitio.

USAToday, National Geographic y la BBC estrenan portada

Monday, January 11th, 2010

Tres grandes medios estrenan 2010 con nuevo diseño en su edición digital: la BBC británica, el diario estadounidense USAToday y la revista National Geographic. Los tres anunciaron cambios el año pasado para acomodar sus páginas a la colaboración con redes sociales, la experiencia del usuario y los cambios en la tecnología. Y cada uno de ellos ha decidido hacerlo a su manera.

National Geographic apuesta por la fotografía a gran tamaño

Somos muchos los que asociamos inmediatamente ”National Geographic” con la fotografía. Quizás una de sus apuestas más grandes en el nuevo diseño sea las imágenes a gran tamaño en su portada. Como explicaba su editor David Griffin en un reportaje para soitu.es, no quieren dejar pasar la oportunidad de aprovechar las mejoras en la calidad de las pantallas para disfrutar de las fotos. La otra baza es cómo extender el contenido de unas páginas que ya antes del cambio de diseño recibían el 14 por ciento de las visitas desde redes sociales.

Las páginas de NG están repletas de invitaciones a compartir el contenido. Es tal la costumbre de los lectores que los editores se han podido permitir el lujo de no colocar iconos de Facebook o Twitter junto a la palabra “compartir”. Se quedan en un botón secundario porque los elegidos son los agregadores Stumple Upon, Buzz Up y Digg. Con éste último, NG tiene un acuerdo para una mejor identificación de sus links dentro de las páginas del agregador.

Aunque parezca imposible, NG llegó a 2009 sin que los lectores pudieran comentar fotografías ni vídeos ni artículos. El nuevo diseño trae esta posibilidad: todo el material se puede comentar, compartir y valorar.

Un último atrevimiento. Mientras que otros grandes medios han abandonado la navegación horizontal en la cabecera, NG apuesta por ella como una ventana -literalmente, gracias a las fotografías- al resto de secciones.

Cabecera BBC.co.uk

La otra publicación que más se ha centrado en la experiencia del lector es la BBC. Su apuesta es la personalización, permitiendo que creemos nuestra propia portada con las secciones que nos interesan y en la posición que queramos. Cada una de ellas se convierte en una caja que podemos arrastrar por la pantalla.

A pesar de que también podemos “colorear” la portada a nuestro gusto, puede que todas estas concesiones se queden en nada cuando pinchamos en una noticia. La página viaja hasta su versión antigua y desaparecen todos los esfuerzos de cambio. La BBC nombró este otoño a su primer editor para redes sociales, pero no queda más que el rastro convencional de las redes en el contenido de la BBC.

Sí, la BBC. Han retirado los apellidos a bbc.co.uk que hacían parecer a la edición digital una hermana de la TV y Radio públicas del Reino Unido. Se une así a otros grandes medios que hace tiempo igualaron el nombre en la cabecera de su diario, televisión o radio con la de su edición en internet.

Todas las secciones de USAToday en la portada

Pero si alguien sabe en Estados Unidos sobre lo que más gusta a los usuarios, esos son los profesionales de USAToday. Trabajan a la sombra del trabajo del New York Times, pero las infografías y diseños de este diario, tanto en internet como en papel, son la vanguardia en este país. De hecho, el nuevo diseño de su edición digital es una pista hacia dónde pueden ir los medios en los próximos meses.

USAToday se olvida de la portada con artículos jerarquizados según su relevancia. Como en la anterior versión (PDF), la fotografía y el vídeo ocupan la parte superior de la cabecera, sólo por debajo de las cuatro noticias más importantes y un hilo con la última hora. Inmediatamente después está la apuesta de USAToday por mostrar lo último en publicarse en todas las secciones del diario.

¿Qué significa esta decisión? Que USAToday no quiere decir al lector qué es lo más importante ni lo que debe interesarle. El equipo de uno de los diarios más leídos en EEUU parece consciente de dos cosas: que los lectores no siempre llegan a la información desde la portada y que cuando llegan, ya saben lo que buscan. Por eso deciden mostrar cuanto más mejor en la primera pantalla que ve el lector. A partir de ahí, la navegación seguirá en función de los intereses del usuario, bien por secciones o por temas, como facilitan las etiquetas incluidas al final de cada sección.

Y sin olvidarse de las redes sociales. El lector puede recomendar contenido a Facebook o Twitter desde la portada.

“Mueve Tu Dinero”: ciudadanos americanos contra los grandes bancos

Sunday, January 10th, 2010

El New York Times titula hoy domingo que “los bancos se preparan para nuevos pagos extra, y la ira de los clientes“. El New York Times llega tarde.

Huffington Post estrenaba año con el liderazgo de su dueña Arianna Huffington y una de sus resoluciones para 2010: retirar el dinero de los grandes bancos. Diez días después, el experimento es una cadena de historias, comentarios y reacciones que muestran cómo la ira de los norteamericanos ante los favores a Wall Street se desató hace mucho tiempo. No ahora que llega la segunda ronda de préstamos del gobierno.

La campaña “Move Your Money” (Mueve Tu Dinero) consiste en retirar el dinero de grandes bancos e ingresarlo en otros más pequeños y locales. Los grandes tuvieron hace un año una inyección de dinero de 700 mil millones de dólares, procedentes de la recaudación de impuestos de los americanos. Durante este tiempo, no sólo han recortado los préstamos sino que han batido récords de beneficios a pesar de la crisis. Los bancos más pequeños, por su parte, pertenecen a localidades más pequeñas y a cooperativas de propietarios, por lo que su salud financiera tiene un mayor impacto en las comunidades.

En la presentación del proyecto, Huffington explica cómo está inspirado en la película “Qué Bello Es Vivir” (It’s a Wonderful Life, Frank Capra, 1946), en la que el dueño de un pequeño banco (interpretado por James Stewart) lucha contra el gran banquero. En 2010, los ciudadanos que ya se han sumado a la iniciativa quieren dar una bofetada a los bancos que han cortado el grifo de los préstamos y que no han hecho más que aumentar las comisiones por uso de las tarjetas de crédito o registro de cuentas.

Es pronto para saber el impacto de esta campaña. En su contra están desde las dificultades que ponen los bancos a los clientes cuando estos quieren retirar el dinero hasta la pobre situación económica de los que más puede apoyar este movimiento. Pero el cansancio de los americanos no es algo que acabe de empezar precisamente, y la invitación de Arianna Huffington puede ser el último empujón que necesitaban para tomar la iniciativa. Por darles ideas, les ha dado hasta una base de datos para localizar los bancos que tienen más cerca y que mejor funcionan durante la crisis.