Archive for the ‘Video’ Category

Proyectos multimedia al servicio de Haití

Sunday, January 17th, 2010

Haití ha consolidado el uso de las redes sociales por parte de grandes medios de comunicación. Quedaron atrás las dudas y los avisos sobre la veracidad de la información colgada en Twitter y Facebook minutos después de la catástrofe.

Haití no es Irán.

Los medios, como otros usuarios, localizaron rápidamente a los dueños de esas cuentas en Twitter que se apresuraron a colgar fotos mostrando la magnitud del desastre.

Gracias a la información proporcionada por todos estos periodistas accidentales, que no ciudadanos, los profesionales y las organizaciones en el terreno, medios de comunicación en todo el mundo han podido crear mapas y colecciones de imágenes y vídeos que hoy nos cuentan las consecuencias del terremoto.

Aquí comparto la lista que elaboré con todas estas cuentas.

Más allá de la información, los familiares de los desaparecidos contrastan mensajes, direcciones, fotos y mapas para conseguir pistas sobre el paradero de sus allegados. Ya hay quien ha conseguido verificar que están vivos porque les vieron en la tele.

A continuación dejo una colección de mapas y trabajos de distintas organizaciones.

Los Desaparecidos en Haití - New York Times

Los Desaparecidos en Haití - New York Times

Puerto Príncipe, Antes y Después - New York Times

Puerto Príncipe, Antes y Después - New York Times

Explicación del seísmo - Los Angeles Times

Explicación del seísmo - Los Angeles Times

Las siguientes tres imágenes pertenecen a un proyecto lanzado ayer en diferentes ciudades de Estados Unidos. Una reunión entre desarrolladores y programadores de todo el país ha dado lugar a una aplicación para iPhone y mapas digitales al servicio de las organizaciones humanitarias, es el Open Street Map Project. El miércoles por la noche, Google anunciaba la descarga gratuita de datos para hacer mapas de Haití, revelando dónde se necesita más ayuda, puntos de entrega de agua y comida o dónde están situados los campamentos de las víctimas del terremoto.

Mapa en colaboración para aplicación de iPhone

Mapa en colaboración para aplicación de iPhone

Imagen de la aplicación para iPhone

Imagen de la aplicación para iPhone

Imagen de aplicación para iPhone

Imagen de aplicación para iPhone

En España, la música vs. Internet. En EEUU, se alían con YouTube

Thursday, December 10th, 2009

Después de varios años criticando a Google y You Tube por obtener beneficios, en forma de publicidad, gracias a los vídeos colgados en su plataforma, la industria musical parece haber cedido. No han regalado sus derechos, pero han abandonado esa idea de que hay que exigir a YouTube que retire vídeos no autorizados. Por su parte, Google lleva tiempo trabajando en acuerdos con la industria musical y cadenas de televisión que permitan a éstos explotar su contenido bajo el soporte técnico del gigante de internet.


This is it, de Michael Jackson, en la plataforma Vevo.com

Vevo llegó el martes por la noche con una fiesta a lo grande. El presidente de Google compartió escenario con Bono de U2 en unos estudios de Nueva York plagados de estrellas. No criticaron a internet como en años pasados. Dieron la bienvenida a una oportunidad de ayuda para la industria. Aunque los resultados estén por ver.

Hay quien piensa que Vevo es el sitio de internet que menos necesitamos. Porque la mayoría de su contenido está en You Tube. Porque quieren que sea “la nueva MTV” y, si no ves los vídeos ni escuchas la música de la MTV ahora mismo, tampoco encontrarás a tus músicos preferidos en Vevo. Además de los problemas lógicos del día del lanzamiento, a Vevo le falta contenido.

Pero su valor, de momento, reside en la plataforma, en que supone un gran cambio para la industria musical, que podrá explotar la publicidad en esas páginas -también hay anuncios antes de los vídeos- como no podía explotar la de You Tube. La calidad de la imagen y del audio es mucho mejor. Hay links a Amazon y iTunes. Y algo más que You Tube no tiene aún: la posibilidad de crear listas de reproducción y guardarlas como ya hacemos en servicios como Spotify, Pandora, Last.fm o Grooveshark.

Portada de Vevo.com

Portada de Vevo.com

El acuerdo lo han firmado ya Universal Music Group (UMG), Sony Music Entertainment (SME) y la compañía Abu Dhabi Media. Pronto podrán unirse sellos independientes, precisamente el contenido que más falta en Vevo, e incluso empezar a compartir contenido para el público al que menos interesa Lady Gaga. Y ahora que You Tube ha empezado a retransmitir conciertos en directo, Vevo puede ser una plataforma todavía mejor para hacerlo.

Vevo es a la industria musical lo que Hulu ha supuesto para la televisión en internet en Estados Unidos. Ya no hay enemigos sino otra forma de compartir y difundir el contenido. Parece que la prensa va a ser el último soporte en admitir este cambio.

La enciclopedia viva de Google, al servicio de los medios

Wednesday, December 9th, 2009

Living Stories el nuevo lanzamiento de Google confirma que hay otras maneras de acceder, y leer, la información en internet.  El New York Times y el Washington Post ya lo han reconocido.

Living Stories va más allá de Google News, el buscador de noticias. Es una enciclopedia viva. Y actualizada en tiempo real. Es mejor buscador que el que tienen los propios medios. Visualmente, los resultados también cobran mejor apariencia que la lista de links que ofrecen las ediciones digitales de los diarios.  El New York Times y el Washington Post reconocen con su participación que buscar noticias por tema y no por cabecera también funciona.

Living Stories muestra apenas ocho temas en este momento que se van actualizando conforme el New York Times o el Washington Post publican una noticia nueva y relacionada con ellos. El usuario puede navegar por todo el contenido sin abandonar la misma página ni retroceder o avanzar. Además, se puede buscar información en forma de texto, imágenes, audio, gráficos… y ordenar de más a menos reciente y viceversa.


Vídeo de navegación sobre Living Stories de Google. (Mejor calidad a pantalla completa).

Para una persona que quiera saber todo lo relacionado con un tema en concreto, incluida la última hora, los buscadores de los medios de comunicación resultan demasiado complejos y poco eficientes en comparación con lo que ahora nos ofrece Google. Es una forma mucho menos estática de leer las noticias, favorece que pinchemos en más links que cuando el artículo está alojado en un medio y agrega automáticamente contenido relacionado con el texto, imagen o vídeo que estamos viendo

El pasado mes de junio hablábamos en soitu.es sobre cómo la cabecera de los diarios ya no es la clave: no accedemos al contenido como parte de un paquete sino desde buscadores, recomendaciones y agregadores. Por aquel entonces sabíamos que Google había entablado conversaciones con los diarios New York Times y Washington Post para encontrar un modelo que ayudara a navegar y encontrar más fácilmente su contenido. Living Stories es el resultado de aquellas reuniones.

Tanto el New York Times como el Washington Post reconocieron el martes, día del lanzamiento, que el proyecto puede “revolucionar el modo en que leemos las noticias“. Pero los lectores lo han revolucionado antes que los medios. La audiencia les ha demostrado que ya no acceden al periódico por su reputación sino por el interés del lector en un determinado tema. Living Stories es una reacción a esta tendencia. En declaraciones al Washington Post, Josh Coen, uno de los directores de negocio de Google News, contaba que los medios “no se han aprovechado de las ventajas que ofrece internet para contar las noticias de otra forma”.

Una de ellas puede ser alojar Living Stories dentro de las ediciones digitales de los medios. También servirá para actualizar noticias y agregar contenido relacionado dentro de una misma página gracias a las características del proyecto.

Queda por saber si Living Stories llevará publicidad de Google o si, en cambio, será alojado dentro de las páginas del New York Times y el Washington Post y serán los medios los que exploten el 100% de los anuncios. De momento Google tiende la mano con el proyecto al resto de publicaciones que quieran unirse. Living Stories acompaña otras “ayudas” de Google como la opción para que los lectores paguen después de varias visitas a un medio, lanzada por Google hace dos semanas; y la navegación por autores en Google News, que favorece la distribución del contenido. Puede que al final no sea tal amenaza para ellos.

De por qué Comcast pone en peligro la neutralidad de la red en EEUU

Friday, December 4th, 2009

“Buenos días, nos han vendido”. Así arrancó la mañana la presentadora de la NBC.

General Electric acababa de vender su control sobre una de las mayores cadenas estadounidenses y Comcast obtenía vía libre para controlar cómo consumen información y entretenimiento los americanos.

Logo de Avatar en Flickr

Logo de Avatar en Flickr

Comcast es el más grande de los cuatro proveedores de televisión por cable del país. También da acceso al teléfono y a internet. Así es como acumula información de lo que hacen sus clientes en la red, los canales de televisión que más ven o los minutos que gastan al teléfono y a dónde llaman. El potencial de esta información para la publicidad es interminable.

A cambio de casi 14 mil millones de dólares, Comcast ha comprado el 51 por ciento del control sobre NBC – Universal, el grupo de comunicación en posesión de la cuarta red de noticias, la NBC, y otras cadenas locales minoritarias, entre las que también está el canal en español Telemundo. De rebote Comcast obtiene control también -compartido con Disney, News Corp. y Providence Equity Partners- sobre Hulu, una de las plataformas de vídeo online que más daño está haciendo a las televisiones.

Como distribuidor, Comcast promete hacer que todos estos contenidos lleguen antes a todas las plataformas, por lo que acaba de dar un gran salto hacia ese día en que la audiencia pueda disfrutar de todo el contenido de estas cadenas, donde quiera (en el ordenador, la televisión o el teléfono) y cuando quiera. Si será de pago o no, también lo decidirá Comcast.

La compra de la NBC por parte de uno de los suministradores del acceso a Internet ha recibido todo tipo de calificativos. Desde un nuevo orden de los medios americanos hasta el mayor conglomerado de la historia. O el nuevo panorama mediático. O el problema del siglo XXI, mucho más grave que la relación de amor-odio entre los medios y Google.

Convertido en proveedor de conexiones a internet y dueño de varias cadenas de televisión y sus ediciones digitales, Comcast puede manipular la velocidad con la que permite acceder a sus páginas y a las de la competencia. Controla la producción del contenido y su distribución. Es la peor pesadilla de los defensores de la neutralidad en la red hecha realidad. Hasta la firma de este acuerdo, ningún proveedor de internet era dueño de un medio. Ahora no hay razón para no sospechar que Comcast da mayor ancho de banda a los vídeos de la NBC mientras que los de la CNN tardan un minuto en cargarse, por ejemplo.

Esto es algo que ya ocurre en Estados Unidos. Miles de pequeños medios de todo el país han solicitado recursos del plan de estímulo económico de Obama para comprar ancho de banda. En un país donde la penetración de internet llega al 75 por ciento (datos de Nielsen), los pequeños medios quieren comprar espacio y velocidad. Los proveedores como Comcast han decidido que su contenido interesa, pero menos.

El presidente de Comcast defendió ayer que respetará la independencia de aquellos que trabajan por crear el contenido que su empresa distribuye. Aunque dejó la puerta abierta con un “ya veremos lo que depara el futuro”. El acuerdo tiene que esperar un año de exámenes por parte de organismos regulatorios y puede sufrir algún recorte. De momento, quedan muchas preguntas por resolver. Ahora que uno de los proveedores tienen posesión de una cadena de televisión, ¿cuánto deben pagar los otros proveedores por dar acceso a ese canal? ¿Hay algún método de control para demostrar que Comcast está dando preferencia al tráfico de usuarios hacia sus páginas en internet?

Los encargados de responder a todo esto y de pararle los pies a Comcast, si así lo consideran necesario, están en el Congreso. El acuerdo pone en peligro la neutralidad de la red en Estados Unidos. Obama ha mostrado su compromiso para protegerla, pero el papel principal es del congreso, con demasiados intereses de por medio como para meter la tijera en el poder que Comcast acaba de acumular. Como ya avisa el experto Dan Gillmor, los legisladores tienen en los anuncios de televisión su principal arma durante las campañas electorales. Pocos pondrán la mano en el fuego a que un congresista se vaya a jugar la reelección luchando contra el poder de un canal de televisión y su proveedor.

La organización Free The Media lleva meses advirtiendo de las consecuencias que puede tener esta operación de salir adelante. Ayer la Federación de Consumidores Americanos se unió a los activistas por la neutralidad de la red calificando la venta de NBC a Comcast como “una gran amenaza a la competencia audiovisual que puede dañar seriamente el interés público”.

Acción de Gracias (por todo lo que EEUU hizo mal)

Thursday, November 26th, 2009

Encontré en Facebook un link a este Poema de William S. Burroughs en Acción de Gracias de 1968.
Con un poco de ironía, hay que agradecer unos cuantos errores a Estados Unidos:

William S. Burroughs
For John Dillinger
In hope he is still alive
Thanks for the wild turkey and the Passenger Pigeons, destined to be shit out through wholesome American guts
thanks for a Continent to despoil and poison
thanks for Indians to provide a modicum of challenge and danger
thanks for vast herds of bison to kill and skin, leaving the carcass to rot
thanks for bounties on wolves and coyotes
thanks for the AMERICAN DREAM to vulgarize and falsify until the bare lies shine through
thanks for the KKK, for nigger-killing lawmen feeling their notches, for decent church-going women with their mean, pinched, bitter, evil faces
thanks for Kill a Queer for Christ stickers
thanks for laboratory AIDS
thanks for Prohibition and the War Against Drugs
thanks for a country where nobody is allowed to mind his own business
thanks for a nation of finks — yes,
thanks for all the memories all right, lets see your arms you always were a headache and you always were a bore
thanks for the last and greatest betrayal of the last and greatest of human dreams.

Taducción al español en Google:

Gracias por el pavo salvaje y las palomas viajeras, destinado a ser mierda saludables a través de las entrañas de América
Gracias por un continente para despojar y veneno
gracias por los indígenas para proporcionar un mínimo de desafío y el peligro
gracias por grandes manadas de bisontes para matar y la despellejar, abandonando el campo a la pudrirse
Gracias por recompensas por lobos y coyotes
gracias por el sueño americano a vulgarizar y falsificar hasta que brille la mentira desnuda
Gracias por el Ku Klux Klan, por sus hombres de la ley que matan al negro sensación muescas, por las señoras que van a la iglesia con sus rostros apretados, amargos, del mal
gracias por las etiquetas de “Mate a un Gay” en nombre de Cristo
gracias por el SIDA de laboratorio
gracias por la prohibición y la guerra contra las drogas
Gracias por un país donde nadie se le permite ocuparse de sus asuntos
Gracias por una nación de Finks – Sí,
gracias por todos los recuerdos de todos los derechos, permite ver los brazos, siempre fuiste un dolor de cabeza y siempre fuiste un aburrimiento
gracias por la última y mayor traición del último y más grande de los sueños humanos.

A punto de perder el mismo tren

Saturday, November 21st, 2009

La revista Columbia Journalism Review dedicó su último ejemplar del año a un impresionante informe sobre “La Reconstrucción del Periodismo Americano“, elaborado por Leonard Downie, Jr., vicepresidente y antiguo editor del diario The Washington Post, y Michael Schudson, profesor en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia. Los editores de la publicación no quisieron esperar a que el informe circulara por la red para conocer las reacciones de otros profesionales y el público en general. Pidieron a cuatro especialistas que escribieran su respuesta, publicadas en las páginas siguientes al informe. En una de ellas, el historiador Paul Starr, alerta de que los autores se han olvidado de uno de los factores clave en esta crisis: los cambios en la audiencia.

Nuestros hábitos y costumbres son distintos. La tecnología obliga a los medios a reinventarse. Los periodistas tienen que aprender a compartir la información de otra forma. Y parte de la audiencia hace tiempo que dejó la fórmula del periódico en el desayuno, la radio al ir al trabajo y la tele por la noche. No hace falta insistir que parte de los ciudadanos les gusta recibir la información cuando quieren y donde quieren.

En muchas conversaciones sobre los cambios en los medios hablamos de esto. Pero no siempre tenemos en cuenta hacia dónde van las cosas, seguimos por detrás de la tecnología, por detrás de nuestros lectores. El tipo de ordenador, teléfono o incluso si llevan un periódico en la mano nos está dando pistas de lo que deberíamos estar pensando.

Lo mismo ocurre con la televisión. El escritor y experto en medios para The New York Times, Nicholas Carr contaba la semana pasada cómo la compra de un dispositivo lector de discos Blu-Ray le había abierto los ojos. Como muchos otros norteamericanos, lo compró buscando mejor calidad de la imagen, sin saber que el lector de vídeo puede conectar su televisión a Internet. Sin saber que puede ver películas y vídeos gratis en su pantalla plana colgada en el salón.

Debate presidencial en Current TV

Debate presidencial en Current TV

La tecnología vuelve a llegar antes que un modelo que haga todo esto rentable.

Las cadenas de televisión norteamericanas ofrecen sus series de mayor éxito en Internet, gratis y 24 horas después de su emisión en directo. Podemos verlas (dentro del territorio estadounidense) cuando queramos, donde queramos y a cambio de apenas 3 interrupciones publicitarias de 30 segundos. Se acaban las series de 40 minutos con 20 de anuncios.

Pero hay otra implicación mucho más grave. La suscripción a televisión en Estados Unidos cuesta un mínimo de 40 euros. Los canales de información las 24 horas pierden audiencia en un goteo que desplaza a los televidentes hasta Internet. Las series y los “realities” ganan audiencia, pero también están todos en Internet. Las películas también. Netflix, una de las mejores páginas de 2009 según la revista TIME, ofrece suscripciones mensuales (por cantidades ridículas en comparación con las de televisión) que te permiten ver películas cuando quieres y sin interrupciones. Sin necesitad de descargarlas al ordenador, en alta definición y en tu salón. O en el portátil. Donde quieras.

¿Merece la pena entonces pagar todos los meses por ver la televisión?

Algunas cadenas como Current TV van al mismo paso de la audiencia en esto. Durante los debates presidenciales incorporaron la participación en Internet a la pantalla y aparecían mensajes de Twitter por encima de la imagen de Obama y McCain. Gracias al ordenador podías participar en directo y comentar lo que estabas viendo con otros espectadores. Ahora los televisores conectados a Internet nos permiten hacer lo mismo.

Sería un error pensar que todos los ciudadanos han cambiado drásticamente su forma de consumir información. Pero si no tenemos estos cambios en cuenta, si no pensamos que la fragmentación de la audiencia -dividida no sólo en grupos demográficos, sino también en formas de acceso a la información-, estaremos a punto de perder el mismo tren que se le escapó al periodismo con Internet.

YouTube Direct hace un favor más a los medios

Tuesday, November 17th, 2009

Llega YouTube Direct. La nueva faceta ayuda a los ciudadanos a colaborar con los medios. Pero no es un canal de periodismo ciudadano. Es un portal donde cada medio de comunicación puede encargar a los ciudadanos la cobertura de determinados eventos, temas o incluso participar en proyectos especiales. Ya se han apuntado Huffington Post, la radio pública estadounidense NPR, Politico o el San Francisco Chronicle.

Una vez más, el medio de comunicación no tiene que desarrollar la tecnología necesaria para todo el proceso y se lleva el servicio con todas sus posibilidades a las páginas del medio digital. Además, los vídeos no quedan alojados en sus páginas sino en YouTube. Aunque pueda parecer que con este aspecto se lleven el contenido de los vídeos a YouTube, en realidad el servicio de Google está haciendo un gran favor a los medios de comunicación por varias razones:

1. Al alojar vídeos dentro de rtve.es, por ejemplo, es RTVE quien paga por el espacio y ancho de banda necesarios para almacenar y ver esos vídeos. Cuantos más vídeos queden almacenados, y más usuarios los vean, mayor es el coste.
2. El hecho de que los vídeos estén tanto en la página del medio de comunicación como en YouTube, duplica las posibilidades de descubrirlos.
3. YouTube se encarga de desarrollar toda la tecnología que después permita que nos llevemos esos vídeos a otras páginas, comentar sobre ellos, enviarlos por email, ponerlos en Facebook, etc. Los periodistas pueden dedicarse a su nueva y obligada faceta, la moderación.

Uno de los principales obstáculos en la tarea de moderar es que la persona encargada de navegar por internet para pescar el contenido más interesante y relevante tiene que hacer eso, navegar por Internet entre redes sociales, agregadores, servicios de vídeo… Muchos medios han habilitado secciones de “periodismo ciudadano” para que la audiencia participe directamente. Estas secciones exigen atención, mantenimiento y una estructura tecnológica proporcionada por el medio. YouTube Direct ahorra este paso.

Y facilita uno más, el de la demanda. La radio pública estadounidense, NPR, es uno de los primeros medios que han adoptado este servicio. Además de pedir contribuciones a la audiencia desde YouTube, lo puede hacer también desde sus propias páginas. Esto no es nuevo. El punto fuerte de este nuevo servicio es la facilidad que supone para el internauta o colaborador el poder cargar el vídeo en su propia página de You Tube y sentirse partícipe al mismo tiempo de la información.

Otro ejemplo: Huffington Post ha querido enviar a una persona a la cumbre del clima en Copenhague. No va a enviar a un periodista. A menos que uno de ellos gane el concurso que ha lanzado esta publicación gracias a YouTube Direct. Quien envíe el mejor vídeo se convertirá en enviado especial del proyecto Hopenhage (un juego de palabras entre ‘Hope’, esperanza, y ‘Copenhage’).

La explosión del periodismo ciudadano ha empujado a muchos medios a quejarse porque la creación de contenido ya no está solo en sus manos. YouTube Direct no les devuelve la exclusividad en esto, pero les convierte en moderadores de la información. Pueden ser directores otra vez. Periodistas y ciudadanos, todos contentos.

“La única solución a la crisis es una huida hacia delante”

Saturday, October 10th, 2009
CRISTINA F. PEREDA
“Ésta se ha convertido en la conferencia de Twitter”. Durante tres días, la revolucionaria red social ha sido la protagonista de la décima conferencia de la Online News Association (ONA), donde 700 periodistas de todo el mundo han debatido sobre qué pueden hacer los profesionales para aprovechar la cantidad de información publicada en ella y mejorar así su trabajo.

Evan Williams, cofundador de Twitter, inauguró la edición de la ONA con una charla en la que detalló el gran número de usuarios que tienen fuera de Estados Unidos —el 60%—, y los últimos estallidos en Japón y Brasil. La relevancia de Twitter en noticias internacionales como los atentados en Bombay en noviembre de 2008 o las elecciones en Irán parecen haber pillado también por sorpresa a los trabajadores de la red social.

Williams se declaró “inspirado” por el papel que jugó su invento en ambas ocasiones, especialmente útil para los periodistas que quisieron cubrir las revueltas posteriores a la reelecciones de Ahmadineyad, cuando el régimen expulsó a todos los corresponsales. Rodeado de periodistas, el cofundador del gigante adelantó nuevas facilidades para los medios que utilicen esta red social.

“Moderar es la clave”, dijo Williams. Twitter ofrecerá nuevas herramientas muy pronto para que los periodistas puedan moderar conversaciones y extraerlas en páginas independientes, que puedan ser publicables en sus medios. “Las conversaciones de los usuarios añaden valor al trabajo de los periodistas”. Por ello, “queremos aumentar las posibilidades de verificar la autenticidad de todos los mensajes”, anunció Williams.

Twitter tiene la mirada puesta en el periodismo, y los periodistas también miran a Twitter. El ambiente en estos tres días de conferencias en San Francisco ha sido el de profesionales de medios digitales que no miran a las redes con miedo, sino que quieren aprovecharlas para mejorar su trabajo y servir así mejor a los ciudadanos. Nadie ha puesto en duda esta posibilidad.

Mayor relación con el lector

“El contenido tiene que estar en las redes sociales y los periodistas también”, afirmo Joan Walsh, editora de Salon.com, una revista online estadounidense con 14 años de recorrido. Walsh explicó que están enseñando a los 50 periodistas de Salon.com a participar en conversaciones con los lectores, demostrándoles que es rápido y divertido: “Las redes sociales tienen más de una dimensión, no es sólo poner links a tu último artículo, sino desarrollar una relación con el lector, ser una persona de verdad”.

Entre los resultados obtenidos, Walsh destacó el valor de las aportaciones de los lectores que sirven para mejorar el contenido, un aumento del tráfico que llega desde las redes sociales —Salon.com ha triplicado el número de visitas que les llegan desde sitios como Facebook o Twitter gracias a las conversaciones— y una mayor lealtad de los lectores hacia la publicación. “El periodista está obligado a ser honesto en internet, —opinó Walsh—. Y gracias a las redes sociales, los ciudadanos nos devuelven la responsabilidad de servirles con la mejor información”.

Uno de los retos que afrontan los medios digitales es crear una comunidad de lectores que se identifiquen con la publicación y que participen en ella, lo que acaba traduciéndose en tráfico de usuarios. “Las comunidades se construyen a base de conversación. Hasta ahora han ocurrido en blogs y redes sociales, la clave es traerlas hasta el medio de comunicación”, explicó JD Lasica, el creador de Socialmedia.biz.

La cuestión es qué debe (y no debe) hacer el periodista en Twitter, Facebook o cualquier otra red para ayudar a crear esa comunidad. Lasica trató de responder con algunas recomendaciones: responder a comentarios en cualquier red social; reenviar comentarios y sugerencias; y recomendar contenido de otras publicaciones. Y para los que aún necesiten orientación en el mar de mensajes que vemos al entrar en cualquier red, Lasica invita a utilizarlas para estar pendiente de las noticias de última hora; pedir opiniones y comentarios; identificar expertos y fuentes de información; lanzar ideas y preguntas a otros usuarios; o distribuir contenidos de tu publicación.

‘Periodista marca’

Gracias a la interacción del periodista con los lectores nace el concepto de ‘periodista marca’, en el que también se ha insistido estos días. Los lectores ahora reconocen a los periodistas porque participan en los comentarios y acceden al contenido por la relevancia de la firma, igual que antes lo hacían por la reputación de la cabecera de un periódico. Steve Fox, de la Universidad de Massachusetts, quiso añadir una clave más: “el periodista tiene que escuchar en las redes, no es sólo un método de distribución”. Los periodistas tienen que dejar atrás el concepto de que al publicar una noticia el trabajo en ésta se termina. Escuchar lo que dice el lector puede ayudar a mejorar y actualizar el contenido. Aunque no todo es desconocimiento de los medios sobre cuál es el siguiente paso que dar. La décima edición de la ONA ha demostrado la fuerza de la innovación en internet y cómo los medios miran hacia el futuro y hacia los lectores. Como ejemplo, varias charlas sobre el acceso al contenido desde teléfonos móviles. Y no sólo en Estados Unidos. O Globo, en Brasil, es un ejemplo de cómo los medios deben poner el contenido ahí donde están los lectores: más del 80% de los lectores del diario brasileño acceden a la publicación desde su teléfono móvil. Además, hacen un esfuerzo importante por distribuir el periódico en teléfonos móviles, con 40 suscripciones diferentes por SMS. “La información viaja tan rápido como los hechos”, explicó Cilene Guedes, coordinadora de la sección móvil de O Globo, en la sesión sobre innovación fuera de Estados Unidos, en la que también participó Soitu.es presentando Utoi. “La oportunidad de crear una comunidad en el medio de comunicación también está en el teléfono”, apuntó Guedes.

No limitarse a reproducir nuestro medio en el móvil

Parte del debate de los dispositivos móviles se centró en la conveniencia de crear aplicaciones para todos los tipos de teléfonos, iPhone y Blackberrys desde los que acceden a la información. “Sabemos que nuestra fuerza radica en el contenido. Dejamos que otros creen las herramientas que nos ayuden a trabajar mejor”, dijo Josh Belzman, editor de msnbc.com. La cadena estadounidense tiene diferentes aplicaciones en función de los programas de más éxito y las características de la audiencia. “Tienes que poner el contenido donde quieran tenerlo los lectores”, afirmó Belzman.

El tiempo que se ha tomado la CNN en lanzar una de las aplicaciones más completas para tener un medio de comunicación en el iPhone es, según Staci Kramer, vicepresidenta de ContentNext Media, un ejemplo de por qué compensa llevar el poder de la marca hasta el usuario. El secreto puede no estar en llevar páginas de internet hasta el teléfono sin más. “La clave está en no reproducir tu página exactamente igual”, opinó Lawrence Coburn, del portal de recomendaciones Rate It All. “Tienes que aprovechar las mejores cualidades que te da el teléfono y combinarlas con lo que los usuarios quieren hacer con tu página”, aseguró Coburn, que acaba de encargar la aplicación de Rate It All para iPhone a dos estudiantes de la Universidad de Pensilvania.

El desafío sigue estando en la rentabilidad de todas estas aplicaciones y cómo hacer publicidad en ellas. Aunque alguno se lanzó a adivinar la solución. “Creo que estará en ofrecer a los lectores dos opciones: pagar por las aplicaciones para que no lleven anuncios, o ver publicidad junto al contenido”, adelantó Benjamin Mosse, Director de Productos Móviles para Associated Press.

Otra alternativa será ofrecer anuncios sólo al sector de la audiencia al que le interesa el producto. Leo Laporte, periodista especializado en nuevas tecnologías, se preguntaba en su discurso por qué hay que pagar la difusión de un anuncio a toda la audiencia, si sólo interesa que llegue a unos pocos por sus características demográficas, por ejemplo. Medios como el New York Times —en su sección hiperlocal—, incluso Facebook y Google, ya se han dado cuenta y ofrecen servicios de publicidad personalizados.

Los medios serán personales, no de masas

El estallido del uso de teléfonos y otros dispositivos para acceder a la información, y las consecuencias que esto supone para la publicidad, significa el final de la era de los medios de comunicación de masas para Paul Saffo, uno de los dos gurús que dieron un discurso en San Francisco. “Esa revolución se ha acabado, estamos en la era de los medios personales”.

Saffo y Leo Laporte, el genio detrás de This Week in Tech un portal de podcasts sobre tecnología, fueron los únicos que se arriesgaron a decir hacia dónde van los medios de comunicación. No escuchamos en ninguna ocasión la frase “internet tiene que salvar a los periódicos”, ni hubo palabras para debatir si los medios deben cobrar por las ediciones digitales o no. Todos los asistentes parecían convencidos de que el ancla de las publicaciones será internet. Como ejemplo, el mismo Laporte, quien después de una carrera como presentador de radio tiene una audiencia ahora de 175.000 personas a la semana gracias a sus podcasts.

El cambio en el significado de los medios viene, para Saffo, de un cambio en los productos digitales. “El consumidor es a la vez productor”, explicó. Google vio esto hace años y lo puso en práctica: sólo puedes obtener resultados del buscador si introduces una búsqueda. Saffo dice que “participar es obligatorio”. Si lo traducimos a los medios de comunicación, los comentarios son la primera puerta abierta a los lectores para participar.

Y de nuevo, en el debate apareció Twitter, como uno de los caminos que pueden tomar los periodistas para relacionarse con su audiencia. Aunque para Laporte no todo es positivo en este aspecto, pues la red social actúa como “sistema nervioso de internet”, se decir, un modelo que permite compartir información, participar y conversar , pero controlado sólo por esta empresa.

“En este momento nada es seguro, todo es riesgo”, sentenció Saffo sobre el entorno actual de los medios. “La única solución es una huida hacia delante”. Y como resumen mostró la fotografía de un vaso de propinas que encontró hace tiempo en un restaurante con un mensaje válido para el actual momento: “si te da miedo el cambio, déjalo aquí”.

Para soitu.es

Una canción antes del viaje

Thursday, October 8th, 2009

I sing through the land, the land sings through me
sky blue
reaching into the deepest shade of
sky blue

sky blue so tired of all this traveling
so many miles away from home
I keep moving to be stable
free to wander, free to roam

 

Los medios de comunicación se lanzan en brazos de las redes

Wednesday, September 9th, 2009
CRISTINA F. PEREDA

Las redes sociales acaban de superar a la pornografía como actividad número uno de los internautas de Estados Unidos. YouTube aloja 100 millones de vídeos y ya es el segundo buscador más utilizado sólo por detrás de Google. Los usuarios de Facebook comparten cada día un millón y medio de fotos, vídeos, noticias, comentarios y links. Pero el asunto no acaba ahí: una de cada 8 parejas estadounidenses casadas en 2008 encontró a su media naranja en una red social.

Los números también asustan si comparamos las redes con los medios de comunicación. A la radio le costó 38 años conseguir 50 millones de oyentes en Estados Unidos. A la televisión, 13. A Internet, cuatro. Al iPod de Apple, tres. Facebook logró 100 millones de usuarios en sólo 9 meses.

Las redes sociales no sólo han conseguido captar nuestra atención más rápido que ningún otro avance. Los usuarios cada vez pasan más tiempo en ellas, modifican sus hábitos y, en esta transición, hacen que organizaciones, medios de comunicación y cualquiera con un perfil público tenga que transformar su forma de trabajar. Las empresas, por ejemplo, necesitan proteger su marca en internet y comienzan a usar las redes para aprender sobre sus consumidores. Las organizaciones tienen en las redes sociales el distribuidor perfecto para promover proyectos y captar nuevos afiliados.

El resultado de este aumento de tiempo que pasamos en las redes ya tiene su reflejo en la publicidad. Según una investigación publicada el pasado miércoles por la organización comScore, el 21,1% de los anuncios en internet aparece justamente en estas webs. Y sólo MySpace o Facebook acaparan el 80% del total. Son datos de Estados Unidos y referentes al mes de Julio, pero nos dan una idea de la dirección que lleva la publicidad online.

En el caso de los medios de comunicación, ya pueden olvidarse de que estas redes son el enemigo que les ha robado la magia de ser el primero en contar la noticia. Ellos necesitan a las redes sociales. Son un altavoz, el camino para captar nuevas audiencias, un foro de aprendizaje donde conocer las costumbres, intereses y motivaciones de los lectores, y una fuente de recursos interminable.

En Estados Unidos, algunos como el Washington Post trabajan desde el año pasado para promover contenido fuera de su página. Los reporteros tienen su perfil personal para hablar con los lectores y recomendar sus noticias; los editores distribuyen artículos en su red de amigos; el defensor del lector recoge comentarios dentro y fuera de las páginas de la versión online del periódico… Es como si se hubieran parado a escuchar a cualquiera que tenga algo que decir sobre sus noticias en medio de la calle. Lo que hace unos años era imposible por inabarcable, las redes sociales lo hacen posible.

El lector como parte de la noticia

“La explosión del uso de redes sociales ha cambiado nuestra relación con las noticias. Ya no son algo que recibimos pasivamente. Ahora participamos en las noticias, reaccionamos a ellas y las compartimos”, declaró Arianna Huffington el día del lanzamiento de HuffPost Social, una red social ‘de noticias’, fruto de la integración entre Huffington Post y Facebook.

Gracias a su alianza con Facebook, cada vez que un lector de Huffingtonpost.com pone un comentario en un artículo, puede hacer que aparezca también en su página de Facebook. Los lectores saben del mismo modo qué acaba de consultar el usuario al que siguen dentro de Huffington Post. ¿Qué se consigue con esto? Huffington Post distribuye su contenido dentro y fuera de sus páginas gracias a los comentarios —1.700.000 sólo el mes pasado— y recomendaciones que los usuarios hacen a través de Facebook. Por otro, la red social consigue una excusa más para que los usuarios entren en su sitio antes que en cualquier publicación digital.

El paso dado por Huffington Post responde a los últimos cambios en el comportamiento de los internautas. Antes nos dirigíamos a la web de un medio de comunicación y, después —y a veces— comentábamos. Ahora cada vez son más los que repasan el perfil de sus amigos en Facebook, ven qué páginas acaban de visitar y pinchan en el link para leer ellos mismos la información. Después, vuelven a la red social y comentan.

Jesús Encinar, director ejecutivo de Idealista.com, analizaba hace unos días en su blog cómo cambia el tráfico de lectores. Si hace un tiempo llegaban de lectores automatizados tipo RSS, ahora llegan desde redes sociales. Y esto afecta también a los comentarios: “Antes la gente respondía en el blog, ahora me responden por Twitter o Facebook”, escribió Encinar.

Los comentarios, de viaje

Las conversaciones han viajado desde las páginas donde el internauta lee la noticia hasta las redes sociales, porque es ahí donde los usuarios se sienten más cómodos. Tienen la sensación de que sus palabras quedan ‘entre amigos’. Los comentarios publicados en un medio de comunicación pueden ser leídos por cualquiera. Pero si lo escribimos en nuestro perfil, sólo será visible para aquéllos que nosotros hemos elegido.

La red social integrada en el medio aporta un factor clave para las redacciones. Los periodistas son un usuario más al que los lectores pueden consultar. Pueden comentar sus artículos y obtener una respuesta directa. ¿Cuántas veces has querido preguntarle directamente a un columnista? ¿Cuántas le has hablado a la radio? En estos casos es tan sencillo como buscar el perfil del autor de la noticia y le tendrás un poco más cerca.

Cómo aprovechar todas estas oportunidades depende de los responsables y de sus redacciones. Por un lado, los medios pueden conocer y dialogar mejor con la audiencia. Por otro, las redes permiten que los ciudadanos y lectores contribuyan en la creación de contenido. El primero de los medios de comunicación en utilizar esta técnica fue el diario estadounidense USAToday, que la bautizó como crowdsourcing (algo así como buscar fuentes de información entre la gente).

Antes del verano, vimos como The Guardian convertía a los ciudadanos en fuentes de información cuando les invitó a indagar en un documento con detalles sobre los gastos del primer ministro británico. El diario consiguió alistar a 20.000 voluntarios que, asistidos por un equipo de periodistas, pusieron su curiosidad al servicio de una de las exclusivas de la década en Gran Bretaña.

Es una vuelta de tuerca más a las encuestas de opinión entre usuarios. Ya nadie pregunta qué te han parecido los datos sobre los gastos de los mandatarios de tu país. Ahora un periódico te invita a ayudarle a encontrar cuánto se gastaron y en qué.

Vea con sus propios ojos

El último ejemplo son los documentos recién desclasificados en Estados Unidos con detalles sobre técnicas de interrogación de la CIA. Medios como el Washington Post o el New York Times publicaron en su web el documento al completo. Los lectores tienen acceso a las 259 páginas con toda la información oficial. Más allá de la noticia en la que estos dos diarios explicaban lo que significa el informe en la investigación de casos de torturas, pidieron en Twitter y Facebook a sus seguidores que les contasen lo que más les llamaba la atención de éste. Algunos descubrieron que los nombres de los interrogados a veces no coincidían con el de los fallecidos y pidieron al New York Times que aclarasen si se refería a la misma persona.

Las mismas técnicas sirven a los medios para cubrir información local que han dejado fuera de sus páginas. Si faltan reporteros pateando las calles y en contacto con los problemas que afectan todos los días a los ciudadanos, ese hueco lo puede acabar llenando un grupo de lectores que se aprovecha de la inmediatez de la red social para contarle al periodista el abandono de una zona de ocio en la ciudad, el transporte público que no llega a una zona residencial o las dificultades de acceso a un centro de salud.

Los más rápidos ya se han dado cuenta. Los blogs de información del New York Times tienen un sistema para que los ciudadanos puedan denunciar desde calles mal asfaltadas hasta problemas en el servicio de recogida de basura. La labor del periodista está en comprobar la situación y cubrirla con el mismo rigor que cualquier otra noticia. En el caso de The Local, del diario estadounidense, las denuncias en una calle de un barrio de Nueva York consiguieron que arreglaran el asfalto dos días después de que aparecieran en el blog. Mediante la colaboración con los medios, los ciudadanos vuelven a ponerlos a su servicio. Sólo hay que abrirles la puerta.