Cuando descubrimos Twitter nos preguntamos lo mismo: ¿para qué quiero yo esto? ¿Qué me importa saber lo que piensa todo el mundo en todo momento? Con el uso, aprendimos cómo usaban Twitter otros internautas y vimos que la pregunta correcta era ¿cómo puedo utilizarlo? Lo mejor de Twitter está en que se adapta a lo que cada usuario quiere hacer de él, y Foursquare va camino de lo mismo.
Foursquare es una red social basada en tu localización. Para no complicarse con datos de coordenadas en un mapa, las localizaciones suelen ser una dirección exacta y, siempre que es posible, un establecimiento comercial, sede de oficinas, estación de transporte público… o cualquier lugar conocido. Los mensajes de los usuarios se convierten en frases como “estoy en el gimnasio Washington City Sports de Capitol Hill”. El potencial de Foursquare no está en saber a qué hora suda la camiseta un usuario al que sigues, está en la información que te puede dar sobre ese gimnasio, los precios, las instalaciones o la profesionalidad de los entrenadores personales.
Con Twitter muchos usuarios empezaron a funcionar de altavoces para el contenido de los medios de comunicación antes de que a ninguna cabecera se le ocurriera difundir sus propias noticias en esta red. Con Foursquare, los usuarios están haciendo publicidad gratuita de miles de establecimientos antes de que éstos hayan explotado las posibilidades de mercado que tiene esta red.
Aunque algunos ya empiezan a experimentar con ella. Una cadena de diarios gratuitos en Canadá se ha aliado con Foursquare. El proyecto consiste en enviar titulares al teléfono de un usuario cada vez que registre su entrada en una localización, o cerca de ella, de la que acabe de informar el periódico. Es decir, si llego al restaurante junto a la estación de metro y lo comparto en Foursquare, el periódico me puede enviar desde críticas de ese restaurante a información sobre un accidente en la estación.
Un medio de comunicación, como se ha adelantado el New York Times, puede utilizar su propia cuenta para registrarse en las localizaciones de las que está informando. El diario neoyorquino ha inaugurado su cuenta de Foursquare para recomendar todo tipo de lugares en Vancouver, al mismo tiempo que difunde información sobre los Juegos de Invierno y redirige a los usuarios a la edición digital del periódico.
Se me ocurre otra forma de aprovecharlo: la sección de cultura del periódico te avisa de eventos que pueden interesarte cerca de dónde estás.
La publicidad llegará más tarde a esta red, pero esto no quiere decir que los establecimientos comerciales no puedan rentabilizarla ya. Foursquare te da una medalla cada vez que eres el primero en decir que llega a una localización -algo bastante fácil ahora que la red acaba de arrancar. Esta información puede convertirse en descuentos para clientes, ofertas e incluso regalos si consigues que te sigan otros usuarios. Y puede aplicarse a todo tipo de situaciones, ¿y si todos los asistentes a un concierto que registren su localización reciben descuentos para descargar las canciones después?
Como en todo, hay quien ve más peligros que ventajas en esta red social. La página Please Rob Me ofrece en directo información sobre todos los usuarios que dicen que acaban de salir de casa. Y como en todo también, siempre hay herramientas y ajustes para evitar todo esto. Las últimas semanas, sobre todo a raíz del lanzamiento de Google Buzz, ha habido muchas quejas de internautas que ven cómo se escapan datos privados en la red, desde dónde estamos hasta nuestros contactos y cuentas de correo personales. Sorprende esta avalancha por un lado y que por otro Foursquare triplique el número de visitas a su página en sólo dos meses de vida.
Pero si algo ha logrado internet, como ha mostrado Twitter, es que cada uno podemos diseñar cada red social a nuestra medida. Hace semanas que entré en Foursquare y todavía no le he encontrado utilidad. No consigo nada por decir dónde estoy, pero en cuanto un establecimiento, empresa o medio de comunicación me demuestre que puedo recibir algo a cambio, compartiré dónde estoy.












