Posts Tagged ‘Obama’

La industria farmacéutica vuelve a marcar el debate

Sunday, December 13th, 2009

Pocos detalles de la reforma sanitaria impulsada por Obama llegan a cruzar el charco. Es difícil narrar un proceso tan complejo.  Incluso medios estadounidenses encuentran el debate demasiado largo y farragoso como para retener el interés de los lectores. La votación de la legislación definitiva tendrá que pasar por diferentes consultas cada vez que un demócrata o republicano propone una enmienda a la ley. El congreso logró hace unas semanas votar su propuesta final, que ahora sufre los recortes del senado.

By amayzun on Flickr

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Aunque el nuevo atasco en la negociación lo acaba de provocar la Casa Blanca. Según informa Politico, existe un acuerdo con la industria farmacéutica por el que ésta obtendrá 80 mil millones de dólares por medicamentos gracias a la reforma -gracias al aumento de población asegurada. Pero una de las enmiendas introducidas en el senado esta semana pretende favorecer la importación de medicinas y que los norteamericanos puedan adquirirlas sin imposición por parte de la compañía aseguradora. Obama también apoya la importación de medicamentos pero el equilibrio para contentar a todos los implicados puede terminar con la reforma.

O puede que salga adelante y que la Casa Blanca, el senado y el congreso se pongan de acuerdo. Pero todos y cada uno de estos arreglos que se están haciendo al texto original no sólo retrasarán la votación de la nueva ley, sino su implantación. Obama declaró hace unos meses que se tardará un mínimo de dos años en que los americanos noten los cambios de verdad. En el caso de la importación de medicinas, Estados Unidos todavía tiene que mejorar tanto la legislación como los mecanismos de control para asegurarse que los medicamentos tienen la calidad adecuada, por un lado, y para que las compañías aseguradoras no impongan marcas de la casa, por otro.

Quedan un par de semanas para el receso por navidades y son ya muchas las voces que piden la aprobación antes de fin de año. Entre las prisas pueden entrar muchas enmiendas que haya que arreglar después con nueva legislación. Pero los senadores y congresistas tienen ya la vista puesta en las elecciones del año que viene, que renovaran un tercio de la cámara. No quieren estar a dos cosas a la vez, no quieren ser elegidos por su apoyo o rechazo a la reforma, necesitan tiempo para fabricar el mensaje de su próxima campaña. Hay prisa.

45 minutos con ‘POTUS’ en la Casa Blanca

Tuesday, August 11th, 2009

CRISTINA F. PEREDA

Una profesora me dijo en una clase que cuando vas a entrevistar a un famoso o una persona “importante”, la mejor forma de aliviar los nervios es imaginarte a esa persona en el baño. “Te darás cuenta de que es igual de humano que tú”. Pero por más que haya visto imágenes de él en la playa, quitándose la sal de los ojos como el resto de los mortales, bebiendo una cerveza o soltando una lágrima por la muerte de su abuela, yo no podía imaginarme a Obama en el baño. Lo siento.

"La foto". La tercera por la izquierda es la autora del artículo. El del centro, Obama...

Una reunión con él en la Casa Blanca tampoco ayuda. Doble verja para entrar en el recinto. Atrás quedan los cientos de turistas que pasan cada día por allí, fotografiando por igual la Casa y los guardias armados que pasean por el jardín. El control de seguridad tiene lugar en una sala diminuta. Imposible evitar el arco de seguridad. Sólo cabe una persona entre la puerta y el detector. El espacio lleno entre guardias y detectores de metales, armas o cualquier regalo que quieras hacerle al presidente. O a su perro. El pin de soitu.es pasó el control.

Al otro lado del detector te espera otra pareja de guardias que repiten incansables a todo el que entra que no pueden salir de la sala sin un acompañante. Espera el caminito hasta el ala oeste de la Casa Blanca. Un anexo con salas de reuniones, pasillos estrechos, alfombras oscuras, que dan una sensación de búnker al aire libre, pero aislado del mundo. Un soldado, con las manos cruzadas bajo la barriga. Abre y cierra la puerta como un autómata.

Los responsables del equipo de comunicación recogen a los periodistas a la entrada, cubriendo varias veces el camino entre el mundo exterior y el ala oeste. A los que llegamos pronto nos tocó esperar media hora al sol. Nos colocan en un punto en el asfalto del que no nos podemos mover. Apenas a unos metros, Obama está compareciendo en la sala de prensa. ¿Alguien se atreve a abrir la puerta? Durante toda la estancia en la residencia presidencial no te libras de la sensación de estar a punto de montar un pollo en cualquier momento. No sabes si puedes hacer fotos a una ventana, al soldado, o a ti misma con cara de turista que no se cree estar donde está. Así que haces la foto al soldado. Ni se inmuta. Pero no te atreves a acercarte a la sombra que le protege.

¿Quién se sentará junto a ‘POTUS’?

Salen a recoger al grupo de borreguillos nerviosos con un pequeño mapa de la mesa en la mano. Pasan lista. Como el estudiante que quiere saber su nota antes de que se la diga el profesor, miramos de reojo la organización de la mesa. Apenas somos diez periodistas de medios latinoamericanos, y a ninguno se le ha ocurrido pensar que estará sentado junto a ‘POTUS’, el nombre clave en el centro de la mesa: se trata del President Of The United States. Sí hombre, Barack Obama. El de “Yes, We Can”.

El recorrido que separa a Obama del resto del mundo. A la izquierda, los puestos para las emisiones de televisión en directo. C.F.P.

Apenas cruzamos dos salas antes de llegar a la habitación donde se celebrará la reunión. En cada una de las puertas espera una persona para abrir y cerrar. Sólo les falta la enorme anilla con llaves maestras. Pero el “clin, clin, clin” sería un sonido demasiado alto para el silencio del recinto. El ruido del tráfico queda reservado para el resto del mundo. Las voces en el exterior, lejanas. Las conversaciones en el pasillo, a susurros. Y las miradas, a medias, no resulte que le estés guiñando el ojo a alguien para que te haga una foto. Al fin y al cabo, tu madre todavía no se cree que te hayan invitado a la Casa Blanca…

Ni siquiera queda un resquicio para retratar el momento con un teléfono. Antes de que empiece la reunión pasan la cesta de mimbre para recoger todos los teléfonos y se los llevan fuera de la habitación. Buscamos el cartel con nuestro nombre e inmediatamente después el de ‘POTUS’. No está. Se sentará en el extremo de la mesa, que para eso es el presidente. Pero hay un hueco en el centro, sin nombre. “¿Se va a sentar a mi lado y nadie va a poder hacerme una foto?”, se lamenta el lado ciudadano de una periodista que inmediatamente después recita en alto: “objetividad, objetividad. Sí, se puede”.

Resulta que tengo a Obama casi en frente. A ver cómo le planto el pin de soitu.es desde aquí… Se me pasa por la cabeza que si me mira a los ojos no voy a poder decir nada, apuntar nada, ni recordar nada de lo que esté diciendo. Circulan por tu mente las miles de palabras que has leído y escuchado idolatrando al personaje que está a punto de entrar en la habitación. Después piensas que ‘noooooo’, que eres periodista y estás ahí para contarles a los que no se pueden sentar en la mesa lo que te ha contado Obama.

Recuerda, te dijeron que te lo imaginaras sentado en el baño

En el instante en que empiezas a calmarte te recuerdan que en la mesa sólo puedes tener un bolígrafo, grabadora y cuaderno. Ni agua. ¡Mierda!, te recuerdan que el que viene es Obama. Y yo pensando que iba a hablar con una persona como yo.

El ala oeste de la Casa Blanca, el jardinero y la sala de prensa a la derecha. C.F.P.

Entonces entra ‘POTUS’. Los invitados trajeados en pie. ¿Somos periodistas o ciudadanos? Pero esto es un debate aparte… No pienses, que viene Obama. Resulta que da la vuelta a la mesa, estrechando la mano a los periodistas, mirándoles a los ojos mientras saluda con un “Nice to see you”.

“Nice te see ‘ME’?” La mitad de tu cerebro piensa que cuando le cuentes a tu gente que el de ‘Yes We Can’ te ha dicho que “está encantado de verte”, te van a soltar un “venga ya…”. La otra mitad, por suerte, te recuerda que sigues siendo la misma pardilla del barrio de Aluche y que tienes que sentarte a la mesa, con cuidado de no caerte al suelo porque retiraste la silla, y encender la grabadora.

Entonces ‘POTUS’ arranca la diplomacia del detalle. Marca de la casa.

Trata todos los temas de la agenda: reforma del sistema de salud, inmigración, la gripe A, pérdida de trabajos, la economía, etc. La introducción dura diez minutos. En todos los casos, recuerda una cifra sobre cómo cada uno de estos problemas afecta a la comunidad hispana. Está rígido y te recuerda a una marioneta que van soltando de habitación en habitación. Ahora te toca decir esto, ahora lo otro. Sólo repite un guión. Como todos. “Ah, se me olvidaba, estoy muy contento por la aprobación de Sotomayor —primera mujer latina en el Tribunal Supremo—. Hoy es un gran día para América”.

Como puede que sea tu última oportunidad, intentas colarte donde sea. La sala de prensa sorprende por su tamaño, es muy pequeña. En el piso inferior, que antes era una piscina, están los pequeños estudios y puestos de trabajo de los corresponsales. C.F.P.

Tragado por las tripas de la Casa Blanca

Me pregunto dónde está el Obama que saltaba a escena en los mítines con la música de U2 a todo volumen y ese aspecto imparable. La pausa enérgica con la que pronunciaba ‘Yes, We Can’ y dejaba al público hipnotizado, como si les acabara de poner delante la solución secreta a todos sus problemas. Aunque no te creyeras el mensaje, sólo él sabía transmitirlo. Y parecía que iba a comerse el mundo, pero se lo han tragado las tripas de la Casa Blanca.

Ahora Obama está cansado, tiene más canas de las que muestran las cámaras de televisión y muchas ganas de llevar la reunión a lo que más le gusta: la conversación. Es su oportunidad de mostrar ese don de gentes, la postura relajada de sus días en Hawai y el terreno para las bromas. Se dirige a ti por tu nombre, invitándote a preguntar. Y tú, que has hecho tantas bromas con eso de “Thank you, Mr. President”, te sientes ridícula cuando, de verdad, se lo estás diciendo al dirigente más poderoso del mundo.

Me contesta que los ciudadanos estadounidenses tardarán dos años en notar los beneficios de la reforma de salud. Dos años. Primero tiene que asegurarse que las compañías aseguradoras no echen ni engañen a nadie. Desde fuera de la Casa Blanca, la inmediatez de la cobertura mediática cada vez que Obama mueve un dedo te deja con la sensación de que puede solucionar las cosas así, de un día para otro. Pero este país es enorme, una maquinaria monstruosa y consolidada, a veces en el fracaso, que lleva demasiada inercia como para detenerla y llevarla al taller. Hay que arreglarla en marcha y cruzar los dedos para que no descarrile.

Mientras controla que nada se salga del guión, Obama sigue mimando los detalles durante los 45 minutos que dura el encuentro. Mide las respuestas con el mismo cuidado que pronuncia los nombres en su idioma original. Dice Colombia y Ecuador (no c-holumbia ni ec-huadooor) Le cuesta decir Sotomayor. Y se le resiste el nombre de Zapatero. La zeta es misión imposible para los angloparlantes. Se le escapa un sapatheuro, que arregla diciendo que es “un buen amigo” con el que se entrevistará en la próxima cumbre del G-20.

Me pregunto si sapatheuro también se imagina a Obama sentado en el baño, antes de encontrarse con él.

Nuestra misión imposible es conseguir “la foto”. Los teléfonos siguen fuera al final del encuentro. Las cámaras, bajo la mesa. Antes de que empezara la reunión acordamos que el borreguillo líder pediría al presidente una foto de grupo. Porque, aunque haya fotógrafo oficial, ¿de verdad va a esperar mi madre un mes a que le mande la foto con Obama? Pues no.

Para soitu.es

Mas fotos aquí.

Todos los problemas del presidente

Tuesday, February 3rd, 2009
Por CRISTINA F. PEREDA

La segunda semana de la presidencia de Obama ha comenzado con varios contratiempos. Mientras los republicanos se frotan las manos esperando la votación en el Senado del plan de rescate propuesto por Obama (y que ya rechazaron de forma unánime en el Congreso), dos personas más han abandonado el barco del presidente. A Obama se le resiste el cambio.

  • Tanto los medios de comunicación como el partido republicano criticaron la elección de Tom Daschle para el departamento de servicios de salud. Y hoy, Daschle ha presentado su dimisión. Su renuncia llega el mismo día que el New York Times pide expresamente su dimisión y no sólo por sus problemas de impuestos. Daschle debía más de 120.000 dólares y había cobrado grandes cantidades de empresas de seguros médicos, algo que, para muchos, no encaja con una reforma del sistema sanitario.
  • Nancy Killefer, nominada por Obama como supervisora del presupuesto, también ha anunciado hoy que rechazar el cargo. Aunque sus problemas con los impuestos no son tan abultados como los de Daschle (debe unos 900 dólares), ha considerado que podrían convertirse en una distracción durante su mandato y que era mejor abandonar su candidatura.
  • El primer contratiempo de este estilo llegó sin embargo antes de la investidura del presidente. El 4 de Enero Bill Richardson renunciaba a su puesto como secretario de Comercio por una investigación todavía pendiente sobre determinados negocios en su estado, Nuevo México.
  • El primer gesto de cambio de Obama fue la orden de iniciar el proceso para cerrar Guantánamo en el plazo de un año. Parte de ese proceso consiste en poner un alto a los juicios ya iniciados. Sin embargo, Obama también ha empezado a encontrar problemas en este ámbito: uno de los jueces militares se ha negado a parar el juicio a un supuesto miembro de Al-Qaeda.
  • La prensa tampoco se lo está poniendo fácil a Obama. Durante su primer día de trabajo en la Casa Blanca, el presidente bajó a saludar a los periodistas que se encontraban en la sala de prensa. Tras intercambiar varios saludos, algunos reporteros empezaron a hacerle preguntas, borrando en un instante la sonrisa de la cara a Obama. “Esto es lo que pasa, vengo a saludar y acabais friéndome a preguntas”, contestó Obama.
  • El primer día también fue complicado para el resto de los empleados de la Casa Blanca. El Washington Post detallaba las dificultades de muchos para conectarse a internet, ordenadores anticuados, etc. Los problemas no han quedado ahí y la web oficial de la Casa Blanca sigue sufriendo a la hora de publicar actualizaciones. Muchos se preguntan ya si Obama podrá cumplir su promesa de publicar actas de reuniones y propuestas de forma inmediata para que las consulten los ciudadanos.
  • Si el hecho de mantener su Blackberry pudo ser durante unos días un triunfo para Obama, no han tardado en surgir problemas en torno a esta decisión. El teléfono del presidente podría ser censurado dentro del despacho Oval, por ejemplo, por motivos de seguridad y sólo apto para comunicarse con determinadas personas.

Articulo para Soitu.es

Los niños y Obama

Sunday, January 25th, 2009

El día de la inauguración de Obama, el diario Politico sacó una edición especial dedicada a él. En una de las entrevistas a personajes significativos de este momento en Estados Unidos, el alcalde de Washington Adrian Fenty, también afroamericano, explicaba que para los niños este momento histórico no va a resultar tan histórico.

“Para la gente de mi generación, Obama será el primer presidente afroamericano. Pero para los niños, Obama simplemente es el presidente. Nunca ha habido un momento en sus vidas en el que una persona de color no pudiera ser presidente”, decía Fenty.

El día de la inauguración
Photo by CFPereda

Aunque algunos piensan que ha caido una barrera importante por el logro de Obama, también hay quienes alertan de que porque haya ganado él, no quiere decir que la barrera haya caído del todo o que se hayan terminado las discriminaciones.

Las declaraciones de un congresista pidiendo que las ayudas económicas lleguen no sólo a los bancos sino a los que más las necesitan, afroamericanos en la pobreza, mujeres y niños… levantaron la polémica entre los comentaristas de televisión esta semana, hasta el punto de que uno de ellos se preguntaba ¿hasta cuándo quieren que sigamos hablando de Raza y Política?

Pero nadie contestó “hasta que sea necesario”.

I was there

Wednesday, January 21st, 2009

Como las muchas chapas, pegatinas y carteles que vendían ayer, os digo que “I was there”, yo estuve allí.

Aquí dejo una foto y la vista del satélite a ver si me encontráis ;)

La inauguración y más

Tuesday, January 20th, 2009

Aquí dejo un vídeo de la inauguración tal y como la he visto hoy y algunas fotos de la ceremonia y del concierto del domingo.

Yo también lo veré de vez en cuando para creerme que de verdad estuve allí :) porque me he pasado muuuchos años guardando recortes e imágenes de cosas que quería ver más de cerca y ahora resulta que estas fotos y el vídeo los he hecho yo!

Va a resultar que yo también estuve allí…

Más fotos de la inauguración y las fotos del concierto.

Siéntate en la mesa (virtual) con Obama

Friday, December 5th, 2008

El equipo de Obama acaba de anunciar que crea un sistema a través de la página change.gov para hacer que todos los ciudadanos tendrán acceso a información sobre las reuniones que el presidente mantenga con grupos de fuera de la administración.

Imagen de la web Change.gov

Además, Change.gov servirá para publicar documentos manejados en esas reuniones y los lectores podrán escribir comentarios sobre ellos, creando un debate público como no se ha hecho antes.

La idea suena bien, suena a transparente, a las ganas de escuchar que Obama viene prometiendo desde la camapaña. Suena a cambio no sólo en Estados Unidos sino en la forma de hacer política y comunicarse con los ciudadanos.

Sin embargo, puede que muchos se queden con las ganas de conocer lo que la administración maneja “por dentro”, no con grupos ajenos. Veremos hasta dónde llega el diálogo…

Un equipo de altura

Tuesday, December 2nd, 2008

Y el podio también.

Ya podían haber puesto un escaloncito para los miembros del equipo de Obama que no llegaban al micrófono… Hillary Clinton, la mas experimentada ante las cámaras, reaccionó inmediatamente y bajó los micrófonos que le tapaban la cara, pero según iban pasando los demás por delante, seguían arruinando planos de televisón y reportajes fotográficos.

Huffingonpost.com no ha tardado en recogerlo, aquí esta la presentación que han montado:


Pincha en la imagen para acceder a la presentacion.

La noche que no olvidaré

Thursday, November 6th, 2008

No se me olvidará que hace unos años alguien me dijo que nunca dejara de soñar, por difícil que pareciera el sueño. Que la vida se encarga de robarte cosas, de ponerte obstáculos, y si no te atreves a soñar, siempre te quedarás lejos de donde querías llegar.

Live high. Dream high.

No se me olvidarán las 12 horas delante del ordenador, el vuelco en el estomago cada vez que me decía a mi misma “estoy cubriendo unas elecciones, éstas elecciones”, cada vez que me acordaba que hace apenas un año empece un blog diciendo que quizás no empezaría a escribir en el papel, sino en Internet.

One Way Or Another.
Y se ha cumplido.

No se me olvidarán las imágenes de Chicago, pero mucho menos la de las calles de Washington, la gente gritando cada vez que alguien salía de un portal para unirse a la fiesta, los coches pitando, las banderas, la gente gritando por las ventanas, coches parados en medio de la calle con gente bailando encima, los abrazos espontáneos entre extraños… la sensación de que no había ganado una persona, un equipo, sino un movimiento de gente empujando desde hace dos años.

No se me olvidará el ruido de los tambores, la gente haciendo cola para tener una foto delante de la fachada con la imagen de Obama.
Incluida yo misma.

No se me olvidará la cara de felicidad de la chica subida a la parada de autobús, tocando un tambor, animada por la gente como una estrella de rock; la mujer en trance bailando junto a los músicos, tres extraños y un tambor.

No se me olvidará la cara de los adolescentes, de las parejas de blancos, hispanos, hindús, etíopes, todos mezclados, algo tan difícil de ver por estas calles.

No se me olvidará el silencio en Chicago minutos antes de la fiesta, la quietud mientras hablaba Obama, las lágrimas de Jesee Jackson y la mujer negra que hace no tanto no tenía derecho a votar, quizás tampoco a coger el autobús y sentarse donde ella quería.

No se me olvidará el discurso de Yes We Can, y el susurro de miles de personas como una plegaria.
Yes We Can

No se me olvidará que lo que significa el 4 de Noviembre no es la victoria de unas elecciones si no la victoria de todas esas personas que se han atrevido a hablar, a tener una conversación sincera consigo mismos, con los demás, y se han atrevido a dudar: de verdad importa tanto que sea negro a la hora de decidir un voto, a la hora de liderar este país?

No está todo ganado, pero hablando es como se empieza y el triunfo de todas esas conversaciones es lo que significa para mi el 4 de Noviembre.

El triunfo de quien se atreve a soñar, a empujar al mundo para que cambie, aunque el mundo no quiera atreverse a soñar.

Follow Election Day with me :)

Tuesday, November 4th, 2008

Toda la cobertura de las elecciones, en directo aquí, en Twitter y en soitu.es bienvenidos :)